Protesta policial se extiende en Santa Fe

La protesta policial en Santa Fe sumó este martes nuevos focos en distintas ciudades y profundizó la tensión en Rosario, donde decenas de móviles rodearon la Jefatura y los agentes permanecieron apostados junto a sus familiares frente al portón principal. El gobierno provincial reconoció que no hubo acuerdo y que la negociación atraviesa un punto muerto.
Desde el Ministerio de Seguridad admitieron que el reclamo es “inorgánico”, sin referentes claros ni un pliego unificado de demandas. Señalaron que esa falta de conducción dificulta cualquier entendimiento. Mientras tanto, el servicio quedó resentido por la desafectación de más de la mitad de la flota regular y se dispuso un esquema de emergencia para sostener la cobertura del 911.
El ministro Pablo Cococcioni sostuvo por la mañana que el reclamo salarial es legítimo, pero advirtió sobre sectores vinculados a efectivos presos por corrupción que estarían incentivando el conflicto. En ese marco, 20 agentes fueron pasados a disponibilidad y se les retiró el arma reglamentaria. Lejos de descomprimir, la medida incrementó la presencia de patrulleros frente a la Jefatura.
Sin interlocutores claros y con servicio reducido
El secretario de Seguridad, Omar Pereyra, afirmó que “la anarquía reina dentro del reclamo” y explicó que el abogado Gabriel Sarla, quien actuó como intermediario, no logró sintetizar las demandas ni garantizar el cumplimiento de lo acordado. Según indicó, la falta de un vocero representativo impide avanzar en una solución.
Durante la jornada, el gobierno ordenó despejar la avenida Ovidio Lagos, una vía clave de acceso a la ciudad que había quedado bloqueada por móviles policiales. También solicitó que no se obstruyera el ingreso por avenida Francia, compromiso que, según las autoridades, no se cumplió.
Ante la reducción de patrullajes, el Ejecutivo convocó a personal penitenciario para custodiar el frente de la Jefatura y reforzar la presencia en la calle. Aunque no se informaron hechos graves, las autoridades reconocieron que no se alcanza el nivel habitual de 200 patrulleros por turno y que el reclamo ya impacta en las 19 unidades regionales de la provincia.
Ya entrada la medianoche, la situación seguía sin cambios. “Todos los móviles están en la calle”, aseguró un comisario que participa de la protesta. El conflicto continúa abierto y sin señales concretas de resolución.