Protestas en Colombia: miles de personas se manifestaron por cuarto día consecutivo contra el nuevo proyecto de reforma tributaria

El nuevo proyecto de reforma tributaria propuesto por el presidente de Colombia, Iván Duque, no convenció a miles de ciudadanos que volvieron a salir hoy a las calles de las principales ciudades del país para pedir el retiro total de la propuesta, en medio de crecientes denuncias de abusos durante la represión policial de las últimas protestas en Colombia.

En paralelo, la Fiscalía colombiana anunció la apertura de una investigación sobre seis homicidios ocurridos durante estos cuatro días de manifestaciones masivas para verificar «si tienen o no que ver con la conflictividad social que se está presentando en la región».

La reformulación del proyecto de reforma anunciada en la víspera por Duque, quien retiró las propuestas más polémicas como el aumento del IVA a bienes y servicios o la ampliación de la base de contribuyentes al impuesto de la renta, no persuadió a los manifestantes convocados por el Comité Nacional de Paro.

 

protestas en Colombia

 

 

Tras una madrugada con violencia en varias urbes, que dejó un muerto por arma de fuego en la sureña Cali, miles de colombianos protestaron por cuarto día consecutivo contra una medida que, según denuncian, castiga a la clase media en plena tercera ola de la pandemia de coronavirus.

«Es increíble que en esta crisis que estamos viviendo, esta violencia que atraviesa el país«, un Gobierno decida «hacer una reforma tributaria (que) termina empobreciendo más al pueblo», dijo un manifestante de Bogotá que participó en varios días de protestas en Colombia.

En la capital, la marcha se dividió en dos: una parte se dirigió a la central Plaza de Bolívar, cercana a la sede del Poder Ejecutivo, y otra a la casa de Duque, cuya popularidad es de apenas un 33%. También se registraron marchas multitudinarias en Medellín (noroeste), Cali (suroeste), Barranquilla (norte) y Neiva (centro), así como en ciudades intermedias.

Si bien en su mayoría se desarrollaron de forma pacífica, se registraron algunos incidentes en las caribeñas Barranquilla, donde un grupo de manifestantes atacó la sede de una cadena de almacenes, y Cartagena, donde incendiaron barricadas, según el diario El Tiempo.

En tanto, en Medellín, el alcalde Daniel Quintero alertó sobre supuestas amenazas y ataques contra la red de transporte público y manifestantes.

«Amenazas graves que tomamos muy en serio para hoy 1 de mayo. Por un lado, grupos radicalizados planean ataques al Metro. Por el otro, grupos de (autodefensa) Convivir quieren aprovechar el desorden para disparar a manifestantes. Hemos dispuesto efectivos para defender la vida e infraestructura», tuiteó Quintero.

Desde el inicio de las protestas, el pasado miércoles, se produjeron una serie de disturbios en el centro y el suroeste del país, que llevaron a la militarización de la ciudad de Cali, epicentro de las movilizaciones.

Por su parte, el Gobierno decidió enviar más de 700 soldados, 500 hombres de la fuerza antidisturbios Esmad, 1.800 policías, dos helicópteros y 60 motos. De los seis homicidios investigados por la Fiscalía, cinco ocurrieron en esa localidad, capital del departamento del Valle del Cauca, con 2,2 millones de habitantes.

La realidad es que las protestas en Colombia son cada vez más grandes y hoy, este miércoles en el día internacional de los trabajadores sindicatos, estudiantes, indígenas, oposición y otras organizaciones de la sociedad civil marcharon decididas a manifestar su enojo contra las medidas del Gobierno Nacional.