El gobierno de Javier Milei avanza en la privatización del Banco Nación y, mientras se espera que el proyecto llegue al Congreso, la entidad ya comenzó con un proceso de ajuste en su planta de personal ofreciendo “retiros anticipados”
En el Sur de Mendoza, donde trabajan 150 empleados en distintas sucursales, crece la incertidumbre sobre el futuro laboral en medio de todas estas novedades.
En la Ciudad de San Rafael hay tres locaciones. La principal de la avenida Yrigoyen, la “practicaja” frente a la Plaza 9 de Julio y la sucursal de Tribunales. A ellas se le suman las sedes de Villa Atuel y Real del Padre.
En la región también están las de General Alvear, Alvear Oeste, Bowen y Malargüe.
En total en la provincia hay unos 1000 trabajadores. Los 850 restantes se desempeñan en zonales del Gran Mendoza, Zona Este y Valle de Uco.
EL PLAN GUBERNAMENTAL
El plan de privatización contempla la modificación de la Carta Orgánica del banco para convertirlo en una sociedad anónima y permitir la incorporación de socios privados.
Aunque aún no hay una fecha confirmada para el debate legislativo, la reestructuración del personal ya está en marcha, con un régimen de jubilación anticipada que busca reducir la nómina antes de marzo.
A nivel provincial, son 110 los trabajadores que cumplen con los requisitos para adherirse a este retiro voluntario, que contempla un pago del 80% del salario actual. Según datos de la Asociación Bancaria, en lo que va del año ya aceptó el 15% de los empleados habilitados.







