El nivel de la educación secundaria argentina no es el mejor, de hecho, en los últimos tiempos se viene registrando una caída en el aprendizaje que se acentuó con la pandemia. En este contexto, los resultados que arrojaron los últimos datos de las pruebas Aprender son preocupantes: en Mendoza, la mitad de los alumnos que terminó el secundario lo hizo con un nivel por debajo del básico en Matemática.
De todas formas, es necesario aclarar que esta merma tan pronunciada también se ve reflejada en el resto de las provincias, aunque el descenso en la curva es mayor en Mendoza porque durante los últimos años estuvo por arriba de la media nacional.
Alejandro Castro Santander, docente, investigador, escritor y psicopedagogo Institucional, en diálogo con FM Vos 94.5 analizó las posibles causas de estas variables.
«Cada vez que vamos conociendo los datos de los últimos informes que van llegando de las pruebas Aprender 2022 y otros relevamientos, nos demuestran que la realidad no es muy alentadora. Todo esto nos da a conocer un deterioro muy significativo. Si uno comienza a buscar las causas se debe centrar en la Ley de Educación, la cual sostiene que se debe invertir en materia educativa el 6 % del Producto Bruto Interno (PBI). Esto durante el lapso que comprende entre 2006 y el 2021 se cumplió solamente tres veces, siendo además este último año señalado el más bajo de todos», remarcó Alejandro Castro Santander al comienzo de la entrevista.
«En este sentido, hay que subrayar la importancia que tiene el nivel inicial, porque que los chicos estén en las escuelas reduce la criminalidad y mejora los aprendizajes de lengua y matemática. Ahora bien, en el país nos faltan 24 mil salas de tres, cuatro y cinco años. Todas las cifras confabulan para que tengamos estos resultados. Incluso, hay otros informes que señalan que el 15 % de los docentes tienen otro trabajo, mientras que el 30 % da clases en dos o tres colegios. Los números son todos muy malos, por eso estos resultados, lamentablemente, son esperables, no hemos hecho absolutamente nada para que suceda lo contrario», razonó Santander.
Para concluir, advirtió sobre el nivel de la educación argentina. «Funciona como un fraude educativo, se crea una apariencia nada más. Las distintas provincias se excusan ante los resultados, la cantidad de días de un calendario escolar no garantizan la calidad educativa. Estamos ante un facilismo total, a los chicos no se les pide nada de esfuerzo. El nivel de promoción es mayor, pero sin los conocimientos básicos adquiridos, estamos inmersos en una especie de trampa. El Plan Nacional de Alfabetización presentado por Argentinos Unidos por la Educación es interesante, debido a que se busca que todos los estudiantes desde el nivel inicial alcancen un grado de aprendizaje satisfactorio de comprensión lectora antes de terminar tercer grado. Esto incluye la formación docente y el soporte técnico necesario para ellos. El monitoreo permanente es fundamental en esta cuestión, hay que fortalecer el liderazgo de los directivos y fomentar la formación docente, entre otras premisas», cerró.







