Puentes de Esperanza retoma sus encuentros mensuales para acompañar a familias que han perdido a un hijo

El programa “Puentes de Esperanza”, un espacio destinado a padres que han perdido a sus hijos, reanudará sus encuentros en San Rafael el próximo sábado 17 de mayo a las 10 de la mañana, en el local de Pharus, ubicado en Comodoro Pi 31. Se trata de una iniciativa que nació formalmente en 2018 pero que había sido pensada desde años antes, en 2012, y que desde entonces ha ofrecido contención, escucha y un lugar de encuentro para quienes atraviesan una de las pérdidas más difíciles que puede afrontar una persona.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el profesor Fernando Caretta explicó que “es un grupo de papás que hemos perdido hijos, que han tenido la desgracia de que alguno de sus hijos haya fallecido. Entonces la idea es juntarnos, nos juntamos una vez por mes y ahí poder dar alguna charla pero también poder conversar cosas que son comunes de lo que hemos vivido”.
Caretta remarcó que no se trata de un grupo terapéutico convencional, sino de un espacio profundamente humano. “Sobre todo la idea es buscar la manera de poder seguir adelante. A veces usamos el término salir de esta situación y otra vez me preguntaba una mamá ‘¿y cuándo se termina esto?, ¿cuándo se sale?’. Y no se sale nunca. Es algo que nos va a acompañar toda la vida, pero sin embargo sí podemos vivir con eso y conseguir el fin. Por más que haya sido eso que es lo peor que no puede pasar a alguien, se puede seguir adelante”.
A lo largo de los años, Puentes de Esperanza ha generado una red de ayuda entre quienes integran el grupo. Según explicó Caretta, en muchos casos “se ha ayudado muchísimo, de diversas maneras. En el grupo o a veces a quien no quiera participar del grupo porque puede ser que no le sienta bien o no quiera, pero sí hablando personalmente pueden acudir a nosotros, podemos hablar”.
El docente también subrayó que esa ayuda no es unidireccional. “No es que uno va como un docente que sabe, sino que también es un modo de ayudarnos a nosotros, los que lo hemos pasado también. Porque a veces el dolor te encierra y lo peor que puede pasar es que te cerrés y pensás que sos el único que sufre por eso, y sin embargo te das cuenta que es mucha gente la que sufre con vos esa pérdida, que no sos el único”.
Uno de los aspectos más valiosos del espacio es el sentimiento de identificación que se genera entre quienes participan: “Tus padres, tus hermanos, tus hijos, amigos… son muchos los que también te acompañan en el dolor. Lo que tiene esto es que cuando pareciera que los otros no te entienden porque no lo han pasado, entonces el hecho de juntarnos y hablar y ver, es que uno se siente identificado. Por eso hay como una cierta fraternidad, como una familiaridad consciente que nunca nos hemos visto, pero que pareciera que nos conocemos desde hace muchos años porque contamos las mismas cosas”.
En cuanto a la dinámica de los encuentros, Caretta detalló que “está un matrimonio que son orientadores familiares, que son licenciados en esto por la Universidad Austral y que también han pasado una situación semejante. Somos los que vamos orientando la reunión: Margarita Lana y Héctor Lana”.
A quienes dudan en asistir, el referente del grupo dejó un mensaje claro: “Muchas veces es un vencimiento a sí mismo. Hay cierto temor, lo sabemos, y cada reunión se va a gusto o se sabe que le va a hacer bien, y muchas veces hay que romper esa barrera. Que pruebe, que lo haga y que después vea si les va a servir o no. Es una ayuda”.
Además, anunció que están trabajando para expandir el programa a otros puntos del país y del exterior. “Después lo que vamos a implementar, que va a ser otro día, pero vía Zoom, vamos a hacerlo para gente del resto de la Argentina y de afuera también, del exterior, porque hay mucha gente que se ha enterado”, indicó.
Este nuevo formato se desarrollará bajo el ala de Pharus, una organización que tiene presencia internacional. “Pharus, por ejemplo, si bien nació acá en San Rafael, ya está en varios países y entonces se conoce. Esto es parte de ese movimiento, de ese grupo”, explicó Caretta.
Pharus también cuenta con otros dispositivos de acompañamiento, tales como psicólogos, un centro asistencial de día para enfermedades mentales y profesionales del área psicopedagógica. Dentro de esa estructura, Puentes de Esperanza representa un pilar fundamental para quienes enfrentan el duelo por la pérdida de un hijo.