Entre un bosque de eucaliptos, el murmullo del arroyo y un paisaje que parece salido de un cuento, se encuentra uno de los lugares más característicos de Punta del Agua. Se trata del puente pasarela de La Carusina, una estructura de madera que desde hace años forma parte de la identidad del distrito y que acaba de ser recuperada para brindar mayor seguridad a vecinos y visitantes.
La emblemática pasarela presentaba importantes problemas de estabilidad producto de las crecientes y el deterioro acumulado por el paso del tiempo.

Por ello se realizan trabajos de reparación y puesta en valor que permitieron recuperar este histórico cruce peatonal, al que además se incorporaron nuevas luminarias para mejorar la seguridad y la circulación durante las horas nocturnas.
La importancia del puente trasciende lo paisajístico. Para las familias que viven en el paraje La Carusina constituye un paso fundamental para conectarse de manera rápida con el casco urbano de Punta del Agua, atravesando el arroyo que divide ambos sectores.
UNA FOTO OBLIGADA
Pero además de su función cotidiana, el lugar se ha convertido en uno de los espacios más fotografiados del distrito. Durante la temporada estival, vecinos y turistas llegan atraídos por la tranquilidad del entorno, el bosque de eucaliptos y las tradicionales pasarelas de madera que se han transformado en una verdadera postal de Punta del Agua.

La recuperación del puente se suma a otras acciones impulsadas en la zona. El año pasado, los vecinos de La Carusina lograron restablecer el sistema de riego que permitió preservar el histórico bosque de eucaliptos y mantener las huertas familiares, evitando que la falta de agua continuara afectando uno de los principales patrimonios naturales del paraje.
Con estas mejoras, La Carusina refuerza su atractivo como uno de los rincones más singulares del sur mendocino, donde naturaleza, historia y vida comunitaria conviven en perfecta armonía. Un espacio que combina disfrute, comodidad y respeto por el paisaje, manteniendo intacta la esencia que lo convirtió en una de las señas de identidad más reconocibles de Punta del Agua.







