Punto por punto: el análisis de la evolución fiscal de Mendoza en los últimos 20 años

Mendoza transitó un camino de profunda transformación fiscal en las últimas dos décadas. El Consejo Empresario Mendocino (CEM) publicó un análisis, desde 2004 hasta 2024, de las finanzas provinciales, y los distintos factores que intervienen en las cuentas del Estado.
En este se expuso que las arcas provinciales experimentaron cambios significativos, marcados por períodos de expansión del gasto y, más recientemente, por un esfuerzo de achicar el estado para ajustar las cuentas fiscales.
El gasto estatal
Entre 2004 y 2015, el gasto del Estado mendocino (también conocido como gasto corriente) experimentó un aumento real del 75% en el Producto Bruto Geográfico (PGB), valor total de los bienes y servicios finales producidos dentro de la provincia.
Este indicador alcanzó su punto más alto en 2020 cuando las erogaciones supusieron el 22,9% del PGB.
En el 2024 tuvo lugar una importante contracción, donde el gasto alcanzó el 18% del PBG, revirtiendo, en parte, la tendencia de crecimiento y presentando el número más bajo desde 2011.
Sin embargo, salvo la excepción de 2023, desde el pico de 2020, que la tendencia venía a la baja.

Esta tendencia también se vio reflejada en el indicador de la suma de los gastos (erogaciones totales) de la Provincia, la que alcanzó su pico en 2020 con un 23,8%.
Para 2024, la cifra fue de un 20,3% del PBG, aún considerablemente superior al 13,4% registrado en 2004 (13,4%), el punto más bajo.

Esto sugiere que, a pesar de la baja registrada, la presencia del Estado mendocino sigue siendo considerable grande en comparación con dos décadas atrás.
Menos empleados públicos por habitante
Por el contrario, la cantidad de empleados públicos provinciales por cada 1.000 habitantes continúa marcando año a año una importante reducción.
En 2015 este apartado alcanzó su pico, desde 2011, de 57,3 agentes por habitante.

El último registro marcó una caída a 50,6 agentes públicos por cada 1.000 ciudadano mendocino, lo que se traduce en una reducción del 12% en los últimos nueve años, y el punto más bajo de la década.
Caída en casi todas las formas de recaudación
En los últimos ocho años registrados, la recaudación de origen provincial cayó un 18%, mientras que la recaudación nacional transferida a la provincia también disminuyó, pero en menor medida: un 5%.
Dentro de los recursos provinciales para sumar capital a sus arcas, se observaron caídas significativas en Tributarios (-17%), Ingresos Brutos (-13%), Automotor (-16%), Inmobiliario (-42%), Sellos y Tasas de Justicia (-39%), No Tributarios (-20%) y Regalías (-35%).

El único ítem que marcó un crecimiento en su aporte a la caja provincial fue Copa Federal + Financiamiento Educativo, con una suba del 10%.
La suma de todos los puntos marcados por el informe, indicó una baja del 12% en los recursos corrientes, es decir, en la recaudación del estado provincial.
La presión impositiva sigue alta
Más allá de lo explicado en el apartado anterior, la presión impositiva en Mendoza (impuestos provinciales en relación con el PBG) sigue manteniéndose alta en comparación con los datos de principio de siglo. Esta carga pasó del 3,6% en 2004 al 7,5% en 2017 (punto más alto).

Desde 2017, ha iniciado una tendencia a la baja, ubicándose en un 6,6% en 2024. A pesar de esta reciente disminución, el nivel actual sigue siendo muy superior a décadas anteriores.
El caso del ahorro en las arcas estatales
El saldo positivo (ahorro corriente), que mide la diferencia entre el dinero recaudado y los gastos del Estado, sufrió un grave deterioro en 2015, registrando un déficit máximo del 7% de la recaudación total.
No obstante, a partir de 2016, se observó un cambio de tendencia y una mejora gradual, con un pico destacado en 2018.

En 2024, el balance de recaudación y gasto público fue del 14,8% de la recaudación.
La inversión cayó, pero sigue arriba de la media
Las inversiones estatales (erogaciones de capital) venían en aumento en los últimos años, pero el 2024 significó un freno a esta tendencia.
Si bien en 2014 representaban el 6,1% del dinero recaudado, y cayeron a un 3,8% en 2020 (movilizado por la pandemia), desde 2021 este no hizo más que crecer hasta llegar al pico de la década en 2023, con un 12,6%.

No obstante, en 2024, el porcentaje de gastos destinados a aumentar el patrimonio se situó en 10,9%. Aunque menor que el año anterior, este terminó superando el promedio de la última década (8,7%).
Se redujo los intereses de la deuda
La carga de los intereses y gastos de la deuda pública provincial alcanzó su punto más alto en 2018, representando el 8% del gasto estatal.

Sin embargo, en 2024, esta incidencia cayó drásticamente al 2%, marcando la menor carga en la última década.
Las conclusiones del CEM
Para cerrar este informe, el CEM sostuvo que “el escenario fiscal se sigue consolidando y los superávits logrados pueden aportar a la agenda de competitividad mediante la reducción de carga tributaria al sector privado, la promoción de inversiones y el empleo”.
Por su parte, el economista mendocino Sebastián Laza, señaló que “Mendoza viene en la senda del ajuste fiscal hace muchos años” y luego precisó que la tendencia comenzó en 2016 “tanto en gasto como en baja de presión fiscal”.
Además, sumó que este tipo de manejo fiscal comenzó a aplicarse en Nación “hace año y medio”, es decir, con la entrada del Gobierno de Javier Milei. A partir de esto, Laza comentó que “tiene lógica el acuerdo político Cambia Mendoza – La Libertad Avanza”.
Si bien la tendencia de la Provincia es la de reducir el tamaño del Estado, este sigue siendo, en varios apartados, mayor que hace 20 años, y la carga impositiva sigue este patrón.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/punto-por-punto-el-analisis-de-la-evolucion-fiscal-de-mendoza-en-los-ultimos-20-anos/