Pymes locales atraviesan una dura realidad en medio de un alarmante pronóstico nacional

Varios pequeños y medianos empresarios no pudieron reabrir sus puertas tras la habilitación del Gobierno provincial y la Municipalidad. Quienes sí volvieron al ruedo, advierten que ahora solo facturan un 25% en relación a la época anterior al Covid-19. El Observatorio Pyme pronosticó que en todo el país pueden cerrar unas 26.000 empresas, que generan 73.000 puestos de trabajo.

La pandemia del coronavirus terminó de consolidar una crisis económica que ya había madurado un tiempo antes. Ante el avance de la enfermedad y para evitar un colapso sanitario en el país, el Gobierno nacional estableció una cuarentena obligatoria que –en su fase 1– solo permitió que siguieran funcionando emprendimientos que ofrecen productos esenciales (alimentos), estaciones de servicios, farmacias y ferreterías. El resto de los rubros debió bajar sus persianas.
La decisión del Gobierno generó que Argentina –en la mayoría de sus provincias– ostente hoy una realidad distinta a la de otros países frente a la cantidad de casos de Covid-19, pero al mismo tiempo ocasionó severas consecuencias en materia económica.
Si bien el Estado nacional destinó miles de millones de pesos en asistencia económica, en especial a trabajadores informales y sectores más vulnerables, no alcanzó para amortiguar el desesperante panorama que hoy atraviesan las pequeñas y medianas empresas.
En San Rafael, sin irnos demasiado lejos, varios pequeños y medianos empresarios no pudieron reabrir sus puertas tras la habilitación del Gobierno provincial y la Municipalidad. La mala situación que atravesaban antes de la pandemia se agravó con la cuarentena y no hubo forma de que retomen la actividad. Quienes sí volvieron al ruedo, advierten que –post pandemia– solo facturan un 25% en relación a la época anterior al Covid-19.
Respecto de lo que viene, el panorama es pesimista por donde se lo mire: sin ingresos, no habrá manera de que los emprendedores enfrenten sus obligaciones, entre ellas el pago de alquiler de locales, impuestos y servicios.

Un informe que preocupa
El Observatorio Pyme pronosticó que un 8 por ciento de las pequeñas y medianas empresas pueden cerrar a nivel nacional, producto de las medidas de confinamiento que establecieron las distintas administraciones para evitar la propagación del coronavirus. Se trata de 26.000 emprendimientos que generan 73.000 puestos de trabajo.
Según dicho relevamiento, con la flexibilización de la cuarentena, 77.000 empresas y 279.000 trabajadores volvieron a la actividad a nivel nacional. El costo diario, en función del parate, disminuyó de U$S 115 millones a U$S 82 millones.
La publicación destaca que la extensión de la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), el programa oficial para cubrir parte de los salarios, puede aliviar la situación.
Así y todo, el 80% de las pequeñas y medianas empresas tuvo que apelar a sus reservas para afrontar la caída de la actividad, y el 35% de ellas firmar nuevos acuerdos de suspensiones y reducción de jornada con disminución salarial a causa de la inactividad.
En los sectores más afectados por la inactividad están las empresas manufactureras y de la construcción, en contraposición al sector agrícola, donde se registran niveles de actividad cercanos al 100%.
Según el informe, la peor situación está en la región del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde las restricciones son más rígidas y hay 600 mil asalariados inactivos, ya que el 40% de las empresas de la construcción y el 30% de las empresas del sector industrial están en esa región.

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