En medio de una catarata de medidas y la presentación del Presupuesto 2025 del gobierno de Javier Milei, Diego Stortini, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM) se refirió a la recesión que atraviesa a las pymes y los demás sectores productivos de la provincia.
Con una mirada analítica reflexionó sobre la gestión nacional y provincial. «El presupuesto 2025 que presentó el gobierno nacional es una de las cosas más importantes a discutir. Mediante el mismo, se determinan las distintas partidas que se van a destinar, como, por ejemplo, el aporte al sistema previsional, a educación y seguridad. Con este informe se devela cuánto la Argentina está dispuesta a invertir en las empresas públicas, que aún no han sido privatizadas. Son todos datos muy relevantes de cara al futuro. El presupuesto que presentó el gobierno está más bien resumido en expectativas. Algunas de ellas son muy claras. Lo más importante para el sector empresarial es que se siga manteniendo este rumbo de estabilidad, con una inflación en continuo descenso», observó Diego Stortini al principio de la nota.
«En ese sentido, el gobierno plantea una inflación del 18,3 para el 2025. Creo que la última vez que tuvimos una inflación en esos niveles fue en el 2008. Si la gestión de Milei alcanza esa meta sería un gran logro. También, en medio de este camino, se proyecta una unificación cambiaria. Aunque todo esto me parece muy interesante, al no haberse registrado una concertación con todos los espacios de poder no sé si esta herramienta será aplicable. Por otra parte, como el gobierno no llegó a tiempo a cumplir con sus promesas se viene generando una falta de confianza en el sector empresarial», sostuvo.
Dentro de este marco, Stortini se mostró crítico con el gobierno nacional e hizo un balance de gestión de los primeros meses de Javier Milei como presidente. «Estamos comenzando a transitar el noveno mes de gestión de gobierno. En general, todo el arco empresarial coincide con Nación en que hay que cambiar y arreglar 20 años de descalabro económico. Si bien el tiempo de análisis es muy poco, a la vez es un montón para las pymes que se ven sumidas en la recesión. No hay que olvidarse que las pequeñas y medianas empresas generan cerca del 70% del empleo en Argentina. Hay muchas empresas que están gastando sus activos y ahorros para poder pagar los salarios y afrontar las responsabilidades. Por otra parte, los empleados tampoco llegan a fin de mes con lo que ganan. Hay una tensión paritaria permanente la que existe y existirá mientras no se termine de consolidar una estabilidad de precios de los insumos que les permita a las industrias crecer», examinó.
«No se frenó la inflación en los costos de producción. Probablemente en mayo el gobierno se convirtió en gradualista cuando decidió no aumentar las tarifas. A pesar de todo ello, la inflación del último mes fue de 4,2 %. Un dato que nos parece alto. Las expectativas que se tenían para agosto eran otras. A su vez, el presupuesto deja entrever que no se va a salir del cepo hasta finales del 2025. Si bien esa medida apunta a sostener la estabilidad, es muy dañina en cuanto a las inversiones. El gobierno no ha dado señalas claras de reducción de impuestos y privatizaciones. Se debe acelerar la apertura del país con el mundo. No tenemos nuevos convenios firmados, seguimos encerrados dentro del Mercosur», advirtió.
Tras concluir con esa exposición, el vicepresidente de la FEM marcó cuáles son los puntos positivos de la gestión del gobierno nacional. «Se ha avanzado en distintas regulaciones y eso es valioso. El problema es que la Justicia a muchas de ellas las rechaza. De hecho, en las últimas horas, un juez frenó interinamente la orden de Economía y habilitó a un municipio de la provincia de Buenos Aires a cobrar sus tasas en la boleta de los servicios. No está bien cobrar tasas municipales disfrazadas en las boletas de luz. Todos estamos de acuerdo en que hay que pagar alumbrado, barrido y limpieza, pero en otra boleta. Hay que ser más transparentes», determinó el vicepresidente Federación Económica de Mendoza.
«Dentro de este contexto de idas y vueltas, los empresarios estamos inmersos en reformas que se están dilatando, cuando el gobierno prometió hacerlas rápidamente. La ley Bases es muy buena para el sector, pero costó el doble de tiempo», subrayó.
Más adelante, dio su mirada sobre el al pedido del presidente Javier Milei de profundizar el ajuste el año que viene sobre las provincias. «La provincia de Mendoza y los municipios en general vienen haciendo un buen trabajo en términos de equilibrio fiscal. Desafortunadamente, pienso que es necesaria la reducción del gasto público. Creo que esa ha sido una noticia que cada gobierno provincial esperaba. Coincido en que Mendoza está aplicando un programa mucho más serio que otras jurisdicciones. En ese sentido, es que sostengo que si bien el ajuste lo vamos a sufrir, será en menor medida comparado a otras provincias», destacó.
Prosiguiendo con su reflexión, cuestionó que las obras públicas en Mendoza se encuentren totalmente frenadas. «La obra pública en Mendoza está frenada. Esto no puede ser así, alguien las debe continuar. Seguimos con los puentes rotos sobre la ruta 40 y los caminos destruidos. En el presupuesto nacional se indica que las obras públicas se van a diferir a las provincias, pero con un sistema de ejecución y concesión al sector privado», aclaró.
«Hay que seguir avanzando y no quedarse en el medio de los proyectos. Entiendo que hay que darle una oportunidad a este gobierno. El Poder Legislativo y la Justicia deben colaborar para que avance un poco más rápido en las reformas. Si este ciclo no empieza a revertirse rápidamente será muy difícil poder soportarlo. Estamos ante una situación asfixiante, cuesta mucho llegar a fin de mes y mantener las pequeñas empresas. Hay que propiciar las condiciones para que los diferentes sectores puedan generar empleo», completó.







