¡Qué mundo!

Una fisicoculturista de 82 años le dio una paliza a un ladrón que entró a robar a su casa. El insólito hecho, que ocurrió en Rochester, Nueva York, Estados Unidos, culminó con el hombre demorado y estropeado por la «superabuela».
Willie Murphy estaba preparando su cama para acostarse cuando una persona tocó la puerta de su domicilio y le comunicó que necesitaba una ambulancia. «Estaba afuera y me pidió que llamara un vehículo de emergencias, mientras decía que se sentía mal», contó la mujer, que llamó a la policía sin abrirle la puerta. «De pronto escuché un estruendo. Automáticamente pensé ‘¿Qué diablos fue eso? El joven está en mi casa, pensé. Y ahí me di cuenta que había roto la puerta'», dijo ella. Y efectivamente, estaba en lo cierto: el muchacho, amigo de lo ajeno, había entrado por la fuerza a su hogar. «Eligió la casa equivocada para meterse, creo que fue feliz cuando llegó la ambulancia», sostuvo Murphy, quien detalló que pudo esconderse mientras el sospechoso caminaba por su vivienda.
A oscuras, agarró una mesa de madera y con un rápido movimiento se la partió en la cabeza. También le tiró shampoo en la cara y lo redujo hasta que llegó la policía. «Yo lo tenía acorralado con la escoba´inmobilizado, cuando llegaron todavía estaba en el suelo», expresó la octogenaria y continuó: «Lo había atacado con todas mis fuerzas, porque me dije: ‘Si es mi hora de ir al infierno, me lo llevo conmigo'». Según el Departamento de Policía de Rochester, los oficiales respondieron a un llamado desde la casa de Murphy. Los agentes dijeron que la mujer golpeó al hombre en la cabeza con un taburete. También contaron que no presentó cargos en su contra porque estaba «extremadamente intoxicado y no sabía lo que estaba pasando».