Quién es Mariano Gargiulo, el primer detenido por la estafa del “cuento del banco”

Tiene 40 años, es nacido en Capital Federal pero desde hace bastante vive en San Rafael. Hablamos de Mariano Gargiulo, el primer detenido en la investigación por una serie de estafas denominada “cuento del banco” y que, entre sus víctimas, tiene a personas de la tercera edad de San Rafael.
Gargiulo vivía sin apuros económicos en una propiedad del barrio Solares de Viñuela, un destacado complejo residencial que se montó en la zona sur de nuestra ciudad. “Tenía el nivel de vida de una persona con un buen pasar económico”, aseveran fuentes consultadas por este diario.
La supuesta actividad de Gargiulo, cuando decidió radicarse en San Rafael, fue la de guía turístico. Se instaló en Valle Grande, donde fue instructor de rafting en el río Atuel. En el año 2011 sumó sus primeras causas penales, todas relacionadas a daños, coacción y amenazas, lo que habla de una personalidad violenta. También fue denunciado por venta de estupefacientes, pero no hubo una causa judicial por esa presunta acción.
Gargiulo, desde su anonimato, habría encontrado la manera de ganar dinero a partir de estafar la buena fe de sanrafaelinos. Se cree que integró una banda que mediante llamados a teléfonos fijos, le hacía creer a las víctimas que el dinero ahorrado en su casa perdía validez y tenía que cambiarlo. Simulaban ser familiares de los damnificados y luego empleados bancarios que se presentaban en los domicilios para retirar importantes sumas de dinero con las que finalmente desaparecían.
Durante el allanamiento que el sábado en la mañana se realizó en la casa de Gargiulo, agentes de la Unidad Investigativa secuestraron un bolso donde había 209.000 pesos. También incautaron una pistola calibre 22 y dos computadoras. Eso se sumó a los 19.000 pesos, teléfonos celulares y cocaína (55 gramos) que los agentes policiales hallaron en la camioneta Toyota Hilux que conducía Gargiulo el viernes, cuando fue detenido, luego de intentar estafar a la esposa de un policía.
El principal objetivo del fiscal Javier Giaroli, a cargo de la causa, será determinar si Gargiulo –además del hecho del viernes– está implicado en otros hechos. Para eso comenzó el peritaje de teléfonos celulares y notebooks, donde podría haber valiosa información para la causa.
Los investigadores consideran que las bandas dedicadas a quitarles dinero a los jubilados, bajo maniobras fraudulentas, realizan tareas de inteligencia previas para determinar potenciales víctimas. Según los casos registrados en San Rafael, la mayoría de los damnificados eran jubilados que viven solos en sus casas y son vulnerables a este tipo de engaños.