La inauguración de la nueva terminal de pasajeros del aeropuerto Santiago Germanó dejó mucho más que discursos, recorridas por las flamantes instalaciones y fotografías institucionales. También ofreció una postal política poco habitual en tiempos de fuertes diferencias entre el Gobierno provincial y el Municipio de San Rafael: radicales y peronistas compartiendo durante varias horas el mismo espacio, obligados por las circunstancias a una convivencia que tuvo momentos distendidos, algunas chicanas y también gestos que dejaron en evidencia que ciertas distancias siguen intactas.
De un lado estuvo la principal comitiva del Gobierno de Mendoza, encabezada por el gobernador Alfredo Cornejo y la vicegobernadora Hebe Casado, acompañados por funcionarios provinciales, legisladores y dirigentes del radicalismo. Del otro aparecieron el intendente Omar Félix y su hermano, el diputado nacional y ex jefe comunal Emir Félix, junto a funcionarios municipales, concejales y representantes del peronismo sanrafaelino.
La importancia institucional de la obra obligó a dejar, al menos durante el acto, las diferencias en segundo plano. Sin embargo, la política siempre encuentra la manera de colarse entre los protocolos. Hubo saludos formales, conversaciones cruzadas y también momentos de distensión que llamaron la atención entre quienes siguieron de cerca cada movimiento de los protagonistas.
Emir Félix fue uno de los encargados de romper parcialmente el hielo. Fiel a su estilo, lanzó bromas y algunas chicanas durante la jornada y protagonizó una de las imágenes curiosas del acto al quedar sentado junto al diputado provincial Martín Kerchner, histórico adversario político con quien ha mantenido fuertes diferencias a lo largo de los años. Esta vez, lejos de los cruces públicos, ambos compartieron comentarios y algunas risas que demostraron que incluso entre rivales existen momentos para una tregua.
Distinta fue la escena cuando las miradas se posaron sobre Alfredo Cornejo y los hermanos Félix. Allí la cordialidad institucional existió, como corresponde en un acontecimiento de semejante magnitud, pero tampoco hizo falta demasiado análisis para advertir que el vínculo atraviesa uno de sus momentos de mayor frialdad. La falta de feeling entre el gobernador y los principales referentes del peronismo sanrafaelino quedó expuesta en gestos, distancias y escasos intercambios.
No resulta extraño. Durante los últimos años, Cornejo y los Félix protagonizaron diferencias alrededor de obras, inversiones, recursos provinciales y decisiones políticas que impactan directamente sobre San Rafael. La nueva terminal tampoco escapó completamente de esa disputa, principalmente a la hora de discutir quién impulsó las gestiones necesarias para que la inversión finalmente se concretara.
Por algunas horas, sin embargo, todos quedaron dentro de la misma fotografía. Radicales y peronistas celebraron una obra trascendente para San Rafael, aunque debajo de las sonrisas protocolares continuó latiendo una disputa política que está lejos de terminar. El aeropuerto estrenó terminal; la relación entre sus principales protagonistas, en cambio, todavía parece necesitar varias obras de remodelación.



