Como informó nuestro diario, hace poco más de dos meses, el Radio Club San Rafael cumplió 75 años, y en virtud de aquello lanzó a la atmósfera un “pico globo” que ha recorrido el hemisferio sur, dándole la vuelta a la Tierra más de seis veces. Al respecto dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Osvaldo Tarántola, presidente de la entidad local.
El llamado “pico globo” es un dispositivo que se lanza al aire, que tiene una señal distintiva. En este caso, el del Radio Club San Rafael es el LU9MAB, y en cada lugar del mundo por el que va pasando emite comunicación. “Este es un evento que se realiza en distintos lugares de la República Argentina por distintos radio clubes o instituciones. Con el apoyo de la gente de AMSAT que es la que maneja el tema de las experiencias con satélites o nano-satélites en la Argentina, se hacen lanzamientos de este tipo de globos, globos muy chiquitos”, explicó y agregó que “los mismos se inflan con helio y van creciendo a medida que ascienden por la diferencia de presión, llevando un equipo de radio pequeño que va emitiendo una señal en la banda de 20 metros, que es recepcionada por distintos radioaficionados a lo largo y a lo ancho del mundo”. “Eso permite controlar o estimar cómo se propagan las ondas de radio en la atmósfera. Se realizan estudios con distintos programas informáticos que dan la pauta de cómo se comportan las ondas de radio”, amplió.
Es un globo reportado por distintas instituciones y radioclubes a lo largo del mundo. En la actualidad, hay dos globos argentinos circulando por los cielos: el del Radio Club San Rafael, y el del Radio Club Sarmiento. En su día número 70 de “viaje” (su sexta vuelta alrededor del planeta), el nuestro está a unos 12 mil metros de altura, sobre el mar de Tasmania (al sur de Australia), mientras que el del Radio Club Sarmiento está sobre el océano Índico. Tarántola aclaró que, por las corrientes de aire, los globos se van acomodando sobre la Tierra siempre por debajo del hemisferio sur. Además, el giro del globo es de oeste a este, ya que así se dan las corrientes de aire que lo impulsan, subiendo y bajando, habiendo casi llegado incluso a la Antártida.
Cabe decir que estos pico globos no necesitan autorización de los corredores aéreos, pues si eventualmente tuviera un encuentro con un avión, se destruiría sin causar riesgos o problemas.







