Ratificaron ver a Carlos Ávila con una maza de construcción

Ayer se desarrolló la tercera jornada del juicio por los crímenes de Miguel Ángel Scalia y Liliana Balmaceda, hechos por los que están acusados Cristian Pajón, Ricardo Peñalbe, Fernando Olivarez y Carlos Ávila.
Ante el jurado de 12 personas que, al finalizar el proceso tendrán que decidir sobre la responsabilidad de los acusados en el hecho que se está debatiendo, continuaron las declaraciones testimoniales que fueron admitidas por el juez Ariel Hernández, consensuadas con las parte, durante las jornadas de audiencia preliminar.
En ese contexto, uno de los datos más interesantes del miércoles surgió en la mañana, cuando les tocó declarar a personas allegadas a Carlos Ávila, entre ellas una joven con quien mantenía un romance durante la época en que ocurrieron los crímenes, la hermana de la joven y la madre de ambas.
Si algo quedó en evidencia entre las tres mujeres que se sentaron frente al jurado, es que incurrieron en severas contradicciones u omisiones durante su relato en relación a lo que en su momento atestiguaron en la instrucción. Es que al recordarles el Ministerio Público Fiscal lo que habían afirmado durante la etapa investigativa, o no se acordaban de sus propios dichos o alteraban lo que en su momento habían aportado para el expediente.
Lo que sí quedó claro, pasando en limpio las declaraciones de las mujeres ligadas a Ávila, es que éste último – luego de que se produjeran los crímenes de Miguel y Liliana – llegó a la propiedad de su pareja con una maza de construcción, lo que incluso le valió algunas “gastadas”: “¿qué hacés con eso si vos no trabajás?”, recordaron las testigos que le preguntaron a Ávila.
Ávila trasladó la maza en el cochecito de un bebé y la guardó, en principio, en una propiedad vecina a la residencia de Cristian Pajón. De la herramienta no se supo más nada pero es clave, ya que – para los investigadores – es uno de los elementos que los asesinos de Miguel y Liliana utilizaron para golpearlos.
Nuevamente, como ya había sucedido lunes y martes, ayer volvieron las acusaciones cruzadas entre quienes integran el entorno de los acusados. Las mujeres que conformaban el núcleo de Ávila, mencionaron a Peñalbe y Olivarez como posibles autores de los asesinatos. En este caso no mencionaron a Pajón, quien el lunes había sido acusado directamente por el defensor de Olivarez, Jorge Vitale, como uno de los asesinos del matrimonio junto a Peñalbe.

Más presencia penitenciaria
Un incidente sucedido el martes en la tarde, finalizando el juicio, que involucró a más de uno de los acusados, que derivó ayer en una mayor presencia de agentes penitenciarios durante la presencia de los cuatro imputados en la sala del Centro de Congresos donde se desarrolla el debate.
En principio se trató de “pases de factura” entre los acusados, luego de las acusaciones cruzadas que abundaron durante las dos primeras jornadas del juicio. Ante esa situación, para evitar mayores incidentes, el juez Hernández pidió más presencia de efectivos penitenciarios por cada uno de los acusados.

¿Termina el fin de semana?
Si bien no está nada oficializado, hay quienes prevén que la etapa de testimonios puede terminar entre hoy y mañana, lo que daría paso a los alegatos finales de las partes. De ser así, no se descarta que la deliberación del jurado y la comunicación de su decisión puedan pautarse para el fin de semana.
“Todo depende del ritmo en que se rinda la prueba que falta”, aseveraron fuentes judiciales consultadas por este diario.