El ballet sanrafaelino participa en Laborde con un cuadro histórico dedicado a la cacica María Josefa Roco y dejó una destacada actuación en danza tradicional. Más allá de los resultados, la delegación mendocina valoró la experiencia cultural y el reconocimiento recibido.
El ballet sanrafaelino Raza Cuyana volvió a decir presente en uno de los escenarios más exigentes y emblemáticos del folclore argentino: el Festival Nacional del Malambo, que se desarrolla en la localidad cordobesa de Laborde. Bajo la dirección de Roberto Farías y Romina García, el grupo representó al sur mendocino en las categorías Conjunto de Danza Tradicional y Cuadro Histórico, con una propuesta que buscó trascender la competencia para poner en valor la identidad y la historia regional.
“El festival todavía no termina. Anoche participó nuevamente Mendoza en lo que es la categoría Malambo. El martes lo hicimos nosotros en lo que fue la categoría danza”, detalló Farías a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, al repasar el intenso cronograma del encuentro. La actividad se extendió hasta la madrugada, con jornadas que finalizaron cerca de las 7 de la mañana y que mantuvieron en vilo a todas las delegaciones del país.
Raza Cuyana compitió en Conjunto de Danza Tradicional y en Cuadro Histórico, una categoría que exige representar un hecho o personaje ligado a la historia local o provincial. “Nosotros competimos en Conjunto de Danza Tradicional y en Cuadro Histórico. En este caso participamos con un cuadro que refleja la vida y obra de la cacica María Josefa Roco”, explicó el director del ballet. La elección del tema no fue casual y respondió a una búsqueda constante del grupo por dejar una huella identitaria en cada escenario que pisa.
“Donde vamos y mostramos nuestras danzas es dejar también nuestro sello, el sello sanrafaelino, el del sur de Mendoza”, afirmó Farías, al subrayar la importancia de difundir historias que muchas veces son poco conocidas fuera del ámbito regional. En ese sentido, destacó la devolución recibida por parte de otros docentes y bailarines de distintas provincias. “Hemos tenido muy buena respuesta de otros profes que nos han felicitado porque el tema se entendió, la conocieron en la historia y nos pidieron referencias, porque después esto se replica en otros ballets”.
El desafío de contar una historia compleja en apenas 15 minutos fue uno de los puntos centrales del trabajo artístico. “No es para nada sencillo. Son horas de ensayo, horas detrás de una computadora haciendo la historia, porque te dan solamente 15 minutos y tiene que ser muy resumido”, señaló Farías. A ese esfuerzo se suman tareas técnicas y creativas que muchas veces no se ven sobre el escenario. “Horas de hacer audiovisual, horas de hacer el máster, horas de sonido, horas de buscar la música, vestuario. A nosotros nos fascina, pero lleva su trabajo”, remarcó.

Este año, el Festival Nacional del Malambo incorporó de manera plena el uso de pantallas, lo que permitió reforzar el relato escénico. “Para nosotros, que volcamos una obra de danza, nos facilita un montón, porque podés apoyar tu coreografía a través de la pantalla”, explicó el director. En el cierre del cuadro, incluso, el ballet mostró una imagen del San Rafael soñado por la cacica y su proyección actual. “Terminamos reflejando lo que es el San Rafael que ella soñó y lo que es ahora, y de alguna manera también mostramos lo que somos hoy”.
La delegación mendocina estuvo integrada por unas 60 personas, de las cuales casi la mitad correspondieron al sur provincial. “San Rafael, Malargüe y General Alvear tuvieron una muy buena performance en el preselectivo”, destacó Farías, al mencionar también la participación de solistas y referentes locales en distintas categorías. Más allá de los resultados, remarcó que el objetivo principal fue representar de la mejor manera a Mendoza y vivir la experiencia. “Más allá de si pasamos o no pasamos a la final, hemos tratado de dejar bien representado el sur y nuestra querida Mendoza”.
Laborde, ubicada en el este cordobés y cercana a Monte Maíz, se transforma durante el festival en un punto de encuentro nacional. “Es un pueblito muy chiquito, pero en estos días está explotado; hay mucho turismo y delegaciones por todos lados”, describió Farías. También resaltó el nivel de organización de los festivales cordobeses. “Es increíble cómo Córdoba, en cada pueblito, tiene su festividad, cómo esperan todo el año para recibir a delegaciones de todo el país”.
Finalmente, el director de Raza Cuyana valoró el acompañamiento del público y de los medios locales. “Estar tan lejos de nuestro pago y que nos llamen realmente nos reconforta”, expresó, y agregó: “Las familias muchas veces no pueden viajar por el tema económico, pero sentimos el apoyo desde San Rafael, desde las redes sociales y desde ustedes”. Con emoción, cerró con una definición que resume el espíritu del grupo: “Los vamos a defender a muerte, porque la danza sanrafaelina está presente y estamos en muy buen nivel”.







