La Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria (CCIA) de San Rafael consolidó un hito institucional en sus páginas de historia gremial empresaria. En el marco de su asamblea de renovación de autoridades para el período 2026-2028, la entidad concretó el recambio de su conducción con la asunción de Silvina Pietrelli, quien se convirtió en la primera mujer en presidir la institución y, a su vez, en una de las líderes más jóvenes en tomar las riendas del empresariado local.
La flamante titular de la Cámara —madre, empresaria y poseedora de un fuerte recorrido en el despliegue de las comisiones internas— trazó una hoja de ruta centrada en la descentralización ejecutiva, la urgencia de alivio fiscal para las pymes locales ante la actual contracción económica y la necesidad estructural de revertir la falta de oportunidades industriales que empuja a los profesionales formados a migrar fuera del oasis sur.
Conducción descentralizada: el fin del presidencialismo y el rol de las específicas
La nueva gestión de la CCIA apuesta a un modelo horizontal que distribuya la carga operativa y potencie la autonomía técnica de los distintos sectores productivos del departamento. «El directorio de la Cámara mantiene una renovación constante, donde se van buscando y evaluando los perfiles de posibles líderes en el trabajo diario. La gestión que me antecedió (Gabriel Brega) tuvo la virtud de no ser estrictamente presidencialista, un factor clave que hoy me permite a mí, como mujer, madre y empresaria, poder asumir esta enorme responsabilidad. La única forma de encontrar futuros dirigentes es viéndolos en acción; por eso mi objetivo no es estar en todos los frentes de manera simultánea, sino construir un verdadero equipo junto a los vicepresidentes y directores», afirmó Silvina Pietrelli ante la audiencia de FM Vos 94.5.
«Vamos a otorgar plena autonomía e independencia a las ramas específicas de la institución, que son las que verdaderamente entienden de sus respectivos rubros y deben gestionar lo que les compete. Representamos a casi 700 asociados y esta es una decisión que también conversé de forma profunda con mi familia y mi marido, entendiendo que es un esfuerzo conjunto», añadió.

Alivio financiero para las pymes ante una economía que cruje
Frente a los indicadores generales de contracción, la conducción de la Cámara evitó priorizar un sector sobre otro y abogó por herramientas de corto plazo que sostengan los puestos de trabajo. «Escondidos en la realidad de nuestra sociedad hoy hay muchos sectores que están crujiendo, por lo que considero responsable hablar del estado de la actividad económica en general. Si bien en San Rafael hay rubros que están funcionando y mostrando indicadores positivos gracias a su reconversión —como ocurre en algunos eslabones de la ganadería—, nuestra prioridad gremial debe estar puesta en los sectores más débiles de la cadena. Vamos a dar continuidad y fuerza a nuestros recientes pronunciamientos institucionales para exigir herramientas urgentes de corto plazo», aseveró Pietrelli con firmeza, exponiendo la crisis que está asfixiando al sector comercial debido al plan económico y aperturista.
«Las pymes la estamos pasando mal y necesitamos financiamiento a tasas razonables, planes de pago específicos ante la ARCA y la ATM para aliviar la carga fiscal, y condiciones viables para contratar personal sin que los costos del Formulario 931 terminen ahogando la subsistencia de los comercios y las industrias locales», agregó.

Desindustrialización y el drama del desarraigo profesional
La agenda estratégica de la conducción empresaria apunta de manera prioritaria a revertir este escenario de abandono, buscando transformar los activos naturales y el valioso capital humano del sur en un polo de desarrollo tecnológico y productivo que retenga de forma definitiva el talento egresado de las universidades sanrafaelinas. El punto de partida de este diagnóstico radica en la existencia de un polo desindustrializado: desde la Cámara se advierte con preocupación que el corazón geográfico y económico de Mendoza sufre un proceso crónico de falta de infraestructura fabril y conectividad energética que impide procesar la materia prima local en origen.
Esta asimetría en el desarrollo productivo se traduce de forma directa en la fuga de capital humano, un fenómeno crítico en la región, ya que las casas de altos estudios realizan un esfuerzo formativo enorme que luego es aprovechado en otras geografías. Al respecto, Silvina Pietrelli describió la gravedad de esta situación y su impacto regional: «Queremos enfocarnos en que San Rafael vuelva a crecer, pero que San Rafael vuelva a crecer no aislado del resto, sino unido en una provincia con grandes empresas, con grandes riquezas, con pymes importantísimas y capital humano sumamente formado, porque poco se habla del capital humano que hay en esta provincia. Nuestras universidades sacan chicos formados con una excelencia enorme, que migran, y ahí está una imagen que nos muestra que el corazón de Mendoza está desindustrializado».
Para quebrar esta inercia, la gestión de la CCIA plantea una política de integración provincial y visibilización regional ante las carteras de inversión. El empresariado local exige de forma perentoria romper con el aislamiento geográfico y político que históricamente ha condicionado al departamento, articulando acciones para revertir las causas que empujan al desarraigo. Al analizar las razones por las cuales los jóvenes profesionales se ven obligados a abandonar el sur provincial, la flamante presidenta de la institución concluyó de forma contundente: «Los jóvenes no encuentran una oportunidad en San Rafael para quedarse a trabajar y es ahí donde queremos enfocarnos: que la Argentina, el país entero, Mendoza nos mire como una oportunidad de crecimiento, no como un departamento aislado. Mostrarnos, y esto es un desafío que tenemos todos, mostrar cuáles son las grandes oportunidades y riquezas que hay acá y cristalizarlas».
Tierra, agua y políticas públicas coordinadas para reactivar el oasis
Para la nueva conducción, el crecimiento sostenido del departamento requiere de una sinergia obligatoria entre el sector privado y los tres niveles del Estado a través del aprovechamiento de los recursos hídricos. «Necesitamos que la Argentina y Mendoza nos miren como una oportunidad real de crecimiento y no como un departamento aislado. Contamos con un capital humano sumamente formado y con grandes riquezas que debemos cristalizar, pero para eso se necesita que las políticas públicas nos acompañen; los municipios, la provincia y la nación tienen que entender que la baja en la recaudación estatal solo se revierte multiplicando la actividad privada. Tenemos tierras con un potencial enorme, pero no van a ser ricas si no las trabajamos. Los ríos Atuel y Diamante son los que dan vida a nuestra agricultura, a nuestra ganadería y dotan de competitividad al turismo», destacó Pietrelli.
«El desafío de lograr que San Rafael vuelva a crecer en la industria es de todos, y el único camino viable para alcanzar un oasis integrado es a través del diálogo institucional», expresó al cierre de la comunicación.







