La implementación de la receta electrónica, que a nivel nacional busca revolucionar la prescripción de medicamentos, avanza a un ritmo más pausado en San Rafael. A pesar de que desde el 1° de enero de 2025 este sistema es obligatorio en gran parte del país, en nuestra provincia convivirá por un tiempo prolongado con las recetas tradicionales en papel. La principal razón de esta coexistencia se encuentra en las limitaciones de infraestructura y conectividad que aún persisten en diversas zonas de la provincia.
Una de las grandes inquietudes radica en la aceptación de las recetas digitales en aquellas farmacias que aún no cuentan con la conectividad necesaria. Esta situación genera incertidumbre tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes, quienes podrían encontrarse con dificultades al momento de retirar sus medicamentos.
«La medida empezó a regir el primero de enero, por lo tanto, todas las obras sociales deben adherir a la misma. De todas formas, es válido recordar que con PAMI venimos usando este mismo sistema desde hace bastante tiempo. Por lo tanto, la mayoría de los adultos mayores ya están acostumbrados a su implementación», aseguró a FM Vos 94.5 María Eugenia Moreno, titular de la Cámara de Farmacias San Rafael.
«Para el resto de los ciudadanos, las obras sociales o su médico le deben expedir una receta electrónica, la cual se envía al celular del paciente. No es un sistema complicado. Algunas obras sociales todavía entregan recetas manuscritas. Digamos que conviven los dos sistemas. La idea siempre es simplificarles la vida a los pacientes. Por supuesto que las recetas del medicamento siempre deben ir acompañadas de un diagnóstico. Por otra parte, todo fármaco psicotrópico debe ser recetado aparte», aclaró.
En ese mismo sentido, indicó que el completado de las recetas deben incluir sí o sí una serie de datos excluyentes. «Las recetas emitidas tiene que tener el nombre y apellido del paciente. Número de documento, el diagnóstico, la prescripción, cantidad de dosis y duración del tratamiento. Lo que se busca es terminar con la automedicación», sostuvo Moreno.
«Por lo general, todas las recetas tienen una validez de 30 días. Lo bueno de las recetas electrónicas es que obliga al profesional a rellenar todos los campos. Simplifica muchísimo el sistema al momento del expendio de los medicamentos. Lo que nosotros queremos es que el paciente adquiera los remedios de la forma más ágil posible y que no se la pasen dando vueltas. Muchas veces ante un error en el recetado se enojan con nosotros, pero no tenemos la culpa. Lo que menos queremos es sumarle un problema al paciente», expresó al cierre de la comunicación.


