La presidenta de Federación Agraria Argentina, Andrea Sarnari, expresó una dura crítica al proyecto presentado por el diputado nacional del PRO, Damián Arabia, que busca derogar la ley que dio origen a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR). En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Sarnari manifestó su preocupación ante lo que consideró un “desconocimiento profundo del instrumento” y advirtió sobre las consecuencias negativas que la medida tendría para los pequeños productores.
“La COVIAR no es una cámara, sino que es una corporación que piensa en un plan estratégico del funcionamiento de la viticultura”, explicó. Y agregó: “No representa a los productores en forma de cámara ni a las bodegas, sino que es una estrategia comercial y productiva que beneficia a toda la viticultura”.
Sarnari remarcó que el proyecto parte de una base errónea y que se confunde el carácter de la entidad: “Ya hay un concepto erróneo en la formulación del proyecto. Creemos que hay un desconocimiento de qué significa la herramienta, para qué se creó y cuál es la función que cumple”.
Sobre las críticas referidas al incumplimiento de los objetivos del Plan Estratégico Vitivinícola 2020, que fue prorrogado hasta 2030, la dirigente respondió que esa afirmación es falsa: “La viticultura argentina ha alcanzado un posicionamiento a nivel internacional del vino y en parte tiene gran potencia lo que significa la planificación desde la viticultura”. Además, subrayó que es necesario “fortalecer el plan y usar los detalles en función de cómo el mundo se va modificando”.
“El plan tiene que ver con la promoción del consumo del vino, tanto a nivel internacional como interno; con mejorar la calidad de la producción y las condiciones para que se produzca la uva hasta la producción del vino”, resumió Sarnari.
En cuanto al origen del proyecto y el respaldo que ha recibido desde algunos sectores empresariales, la dirigente señaló que este tipo de iniciativas se inscriben en un contexto más amplio donde “hay instrumentos pensados para el desarrollo productivo que hoy están cuestionados”. En ese sentido, comparó el caso con el del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA): “Hay que ver cuáles son las estrategias que hay por detrás, de qué actores y de qué lugar vienen”.
“Nosotros como pequeños productores necesitamos instrumentos que nos den la posibilidad de tener herramientas que por sí solos no podríamos alcanzar. Los pequeños productores, a través de COVIAR, han podido generar desarrollo vitivinícola desde la producción hasta la industrialización del vino y salir a los mercados internacionales con muy pequeño volumen pero con alta calidad tecnológica puesta en todo el proceso productivo”, destacó.
“Nos hemos puesto en defensa de estos instrumentos. Que hay que corregir cosas, por supuesto, pero el instrumento en sí es necesario para que esos pequeños productores o pequeñas bodegas puedan seguir teniendo desarrollo y competitividad frente a los grandes actores”, sostuvo Sarnari.
La dirigente fue más allá y también se refirió a la situación actual del sector agropecuario en general, en un contexto económico cambiante impulsado por las medidas del Gobierno nacional. Si bien reconoció que hay una voluntad de ordenar la macroeconomía y alcanzar el equilibrio fiscal, aseguró que “la reducción de la carga fiscal para los productores agropecuarios es urgente”.
“El productor en general no está siendo competitivo. La gran carga impositiva hoy está siendo de los productores, y en ese contexto de equilibrio fiscal no se logra competitividad. Es necesario empezar a pensar en esas cuestiones sin dejar de lado las estructurales”, subrayó.
Sarnari alertó también sobre los efectos negativos de la apertura de importaciones en algunas economías regionales: “Por ejemplo, el ingreso de carne de cerdo desde Brasil está haciendo que los productores de cerdo argentino no sean competitivos”. Y ejemplificó: “Los productores no tienen los mismos costos que los de nuestros países vecinos y eso hace desaparecer primero que nada al pequeño productor”.
Finalmente, insistió en la importancia de “generar más espacios para acercar a los productores al conocimiento, a la tecnología, a la innovación”. Y concluyó: “El productor argentino es muy eficiente, muy trabajador, tiene la productividad, pero hay que generarle las condiciones. Los instrumentos que generan posibilidades hay que defenderlos”.







