El mercado automotor argentino transita un primer semestre de 2026 marcado por la contracción del consumo y un profundo cambio de paradigma en las estrategias de comercialización. A diferencia del optimismo proyectado a fines del año pasado, las estadísticas oficiales de patentamiento consolidan una baja a nivel país. Sin embargo, la región de Cuyo exhibe indicadores notablemente superiores a la media nacional, apuntalizada por agresivas herramientas de financiación, promociones por sobrestock y la creciente irrupción de terminales asiáticas que modificaron el reparto de la torta comercial. El titular y delegado regional de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) Cuyo, Carlos Martín, analizó las variables estructurales que redefinen el negocio y anticipó un escenario de estabilización de cara al cierre del año.
La brecha entre el desempeño de la economía del interior y los grandes centros urbanos del país se ve reflejada de forma directa en los registros de las concesionarias locales, donde la provincia de Mendoza logra mantenerse en volúmenes estables. «Si tomamos el primer semestre completado en Argentina, el mercado general se ubica entre un 10% y un 11% por debajo de lo que fue el mismo período del año pasado. Mendoza, gracias a Dios, ha tenido un comportamiento mucho mejor. En la provincia estamos registrando una caída en el anual de apenas el 2,5% al 3%, lo que nos permite apuntar a tener un año muy similar al anterior, consolidando un piso de 24.000 autos patentados para todo el territorio mendocino. A nivel nacional se está proyectando un cierre anual cercano a los 550.000 vehículos», detalló Carlos Martín en diálogo con FM Vos 94.5.
«La caída existe y esperábamos que fuera menos fuerte en el contexto país, pero mantenemos expectativas firmes de que el segundo semestre muestre un desempeño superior», expresó.
La avanzada asiática: marcas chinas ganan terreno en el segmento SUV
La apertura comercial y el ingreso de nuevos competidores globales dinamizaron las opciones del consumidor local, impactando directamente en la participación de mercado de las automotrices tradicionales. «En la Argentina se está dando una situación combinada muy particular. Las marcas generalistas tradicionales han perdido terreno, registrando caídas de entre el 15%, el 20% y hasta el 25% o 28% dependiendo del caso específico. En contrapartida, asistimos a la irrupción de marcas chinas. Si bien han ingresado cerca de 30 firmas de ese origen al país, hay dos o tres que juegan un papel preponderante y se están comiendo ese pedazo de la torta que pierden las marcas tradicionales. Esto se debe a que incursionan fuertemente en el segmento de los vehículos SUV, ofreciendo un excelente precio que los vuelve altamente competitivos frente a marcas que no tenían ese nicho cubierto», explicó Martín.
«Para este año prevemos el ingreso total de 50.000 autos de origen chino, de los cuales 25.000 corresponden a las terminales locales y los otros 25.000 a importadores independientes. Del cupo correspondiente a los importadores ya se han patentado cerca de 15.000 unidades en lo que va del año. Este fuerte impulso de vehículos que ingresaron de forma masiva a inicios de temporada se está reflejando de manera directa en las calles y explica la reconfiguración del mercado», precisó.
Estrategias contra el sobrestock: financiación a tasa cero y planes de ahorro
La acumulación de unidades en los predios de las agencias obligó a reestructurar los márgenes de ganancia para transformarlos en beneficios directos de financiamiento y rebajas para el comprador. «El negocio está experimentando un cambio en su matriz. Hoy estamos apuntando fuertemente al canal del plan de ahorro, que genera una continuidad y previsibilidad en la entrega de productos. Por el lado de la venta convencional, registramos una situación de sobrestock en todas las concesionarias del país, lo cual paradójicamente se traduce en una excelente oportunidad para el cliente. La rentabilidad del sector se bajó para volcarla a la calle mediante importantes descuentos y promociones que permitan destrabar los stocks», consideró el referente de ACARA.
«Estamos ofreciendo herramientas de financiación muy agresivas, con plazos de hasta 24 meses sin interés en la mayoría de las marcas, cubriendo casi el 70% del valor total del vehículo. El mercado se va a ir acomodando y estimamos que la estabilización definitiva llegará en el último trimestre del año. Ha sido un año sumamente competitivo, duro y de reestructuraciones totales de los negocios, pero es una situación que el supermercadismo y las concesionarias ya hemos vivido en décadas anteriores», aseveró
«Hoy somos casi 700 concesionarios activos de distintas marcas en todo el país; las realidades financieras de cada firma y cada bandera son muy variadas, pero todos buscamos el equilibrio apelando a la posventa, el usado y los planes de ahorro. Esto configura un cambio de paradigma estructural que vino para quedarse», señaló.

Precios del usado y proyecciones de reactivación salarial
La normalización del flujo de unidades cero kilómetro devolvió la lógica técnica a los valores de los vehículos de segunda mano, eliminando las distorsiones de precios que caracterizaron a los períodos de escasez de oferta. «Las grandes bajas de precios ya se manifestaron entre los años 2024 y 2025; de aquí en más puede haber variaciones leves o progresivas, pero muy poco significativas en lo que resta del año. Por eso, esperar para comprar no tiene mucho sentido técnico si se evalúa el costo del dinero actual. Hoy casi el 40% o 50% de los autos que se patentan salen por la vía del plan de ahorro, un sistema que ajusta la cuota al valor del auto y se transforma en una gran opción de resguardo. Con una entrega inicial baja del 20% del valor del auto, el resto queda financiado en cuotas de 400.000, 500.000 o 600.000 pesos de acuerdo con el modelo, valores muy acomodados para el registro histórico del sector», resaltó Carlos Martín.
«En cuanto al mercado del usado, los precios se van regulando hacia abajo retomando las proporciones históricas de depreciación, que promedian un 15% por año. En las épocas donde no había disponibilidad de unidades nuevas, esa regla no se cumplía y el valor del usado se elevaba de forma irreal. Hoy el escenario es normal. La contra de los usados es que no cuentan con las tasas subsidiadas que aplicamos a los cero kilómetro; si comprás un usado con financiación, la tasa es más alta y el negocio termina siendo más costoso», afirmó.
«Prevemos que este trimestre el volumen de patentamientos va a estabilizarse en el orden de las 42.000 o 43.000 unidades mensuales, en sintonía con mayo y junio. Históricamente, el trimestre que iniciamos es el mejor del año por razones estacionales. Si el salario real de la población logra acompañar la recuperación que todos esperamos, el ritmo de actividad volverá a reactivarse plenamente hacia fines de año», declaró al cierre de la comunicación.







