Recuperaron tres de los nueve cuerpos de las víctimas del accidente aéreo en el que murió Kobe Bryant

A dos días de la tragedia aerea que le costó la vida al ex jugador Kobe Bryan y a 8 personas, las autoridades trabajaban en un terreno que complica la delicada tarea: “La escena es devastadora”, señaló uno de los investigadores.

Un equipo de expertos avanza lentamente en la investigación del accidente de helicóptero que le quitó la vida a la leyenda del básquet, su hija Gianna y otras siete personas.

Según el diario Los Angeles Times, tres cuerpos fueron recuperados el mismo domingo, pero el lunes no se dieron detalles del progreso y se cree que los restantes seis siguen en la colina en la que se estrelló la aeronave.

La zona en cuestión, ubicada sobre una colina, es muy intrincada, lo que sumado a la presencia de restos de helicóptero desperdigados ha dificultado la muy delicada labor de recuperación de los restos de las víctimas, así como de las pruebas para determinar las causas del incidente.

“Estamos esperando a que medicina forense termine su trabajo de identificación, están ocupados recuperando los restos en este momento, es una tarea muy difícil y va a tomar tiempo, así que sean pacientes”, dijo el sheriff de Los Ángeles, Alex Villanueva.

 

Escenario devastador
Jennifer Homendy, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), dijo que los investigadores permanecerán el resto de la semana recolectando pruebas.

“La escena del accidente es bastante devastadora”, señaló, agregando que los restos de la aeronave están esparcidos a lo largo de unos 180 metros.

“Estaremos aquí unos cinco días en la escena para recoger las pruebas perecederas”, añadió. “No estamos aquí para determinar la causa del accidente, no la determinaremos en la propia escena”, agregó.

El funcionario indicó además que el helicóptero no tenía caja negra, lo que no es un requerimiento para este tipo de aeronave.

Precisó que el piloto hizo un requerimiento especial para volar por debajo del mínimo de 1.000 pies de las reglas de vuelo visual (VFR), que fue concedido, y que antes de estrellarse manifestó que subiría para evitar una capa de nubes. Fue el último contacto que hizo, volando a 2.300 pies.

 

Fuente: Infobae