Referentes religiosos recordaron a Francisco

A un año de la muerte del papa Francisco, cuatro referentes del diálogo interreligioso en Argentina compartieron recuerdos, reflexiones y anécdotas sobre su figura en una entrevista en Infobae al Regreso, donde destacaron su capacidad para tender puentes entre distintas creencias sin renunciar a su identidad.

Guillermo Marcó, Daniel Goldman, Omar Abboud y Norberto Saracco coincidieron en que el pontífice dejó una huella profunda tanto en el plano espiritual como en la convivencia entre religiones. “Yo lo extraño un montón”, confesó Marcó, quien mantuvo una relación cercana durante años y fue su vocero cuando Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires.

El recuerdo del líder argentino estuvo atravesado por su estilo cercano, su sentido del humor y su firme compromiso con el diálogo. En ese sentido, los entrevistados resaltaron que Francisco promovió una cultura de encuentro en un contexto global cada vez más atravesado por tensiones y fundamentalismos.

El legado del diálogo y la cultura del encuentro

Durante la charla, los referentes destacaron que uno de los aportes centrales de Francisco fue impulsar el diálogo interreligioso desde el respeto por la identidad de cada credo. “Nunca allanaba las diferencias con un diálogo barato”, señaló Marcó, al tiempo que remarcó que el papa escuchaba al otro sin renunciar a sus propias convicciones.

En la misma línea, el rabino Daniel Goldman recordó los inicios del Instituto del Diálogo Interreligioso, creado por iniciativa de Bergoglio, y cómo en un comienzo generaba resistencias. “Después se produjo un cambio y empezaron a decir: ‘Qué bueno’. Eso tuvo que ver con él”, afirmó.

Omar Abboud, por su parte, subrayó la importancia de los gestos del pontífice, como su visita al Centro Islámico o sus viajes a países de mayoría musulmana, donde logró generar cercanía con comunidades diversas. “Privilegiaba lo que nos unía”, sostuvo.

El pastor Norberto Saracco también destacó ese aspecto y recordó un gesto simbólico: el pedido de perdón a la comunidad evangélica durante una celebración en la catedral, que consideró una muestra clara de su vocación por la reconciliación.

La ausencia de Francisco, coincidieron, se siente tanto en lo personal como en el ámbito público. “A un amigo se lo acompaña hasta el último momento”, relató Goldman al recordar el viaje que realizaron a Roma para despedirlo.

En ese marco, Abboud dejó una reflexión hacia el futuro: “Ojalá que dentro de 50 años se valore lo que dejó”. Para los cuatro referentes, el legado de Francisco trasciende su tiempo y se proyecta como una referencia para la convivencia, la fraternidad y el respeto entre culturas y religiones.