Horacio Cuervo Zenié, ex Defensor de Pacientes y médico de amplia experiencia, consideró que la restricción a las recetas médicas “atenta contra los derechos de los pacientes” y advirtió que podría desencadenar una “catarata de demandas” en la justicia. En declaraciones a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Cuervo Zenié explicó su postura y ofrece un análisis profundo sobre el impacto de esta medida en el sistema de salud y en la economía de quienes necesitan atención médica.
“La libertad de elección se ve coartada por esta decisión”, explicó Cuervo Zenié, haciendo referencia al derecho del paciente de elegir libremente a su médico, independientemente de si el profesional pertenece a la cartilla de la obra social o prepaga de la cual es afiliado. “Estamos ante una medida completamente restrictiva y, paradójicamente, opuesta al discurso de libertad que se pregona en otros ámbitos”, comentó. Esta normativa limita a los médicos que no tienen convenio con ciertas obras sociales y prepagas a expedir recetas para los pacientes afiliados a dichas entidades, lo que, según Cuervo Zenié, afecta tanto a médicos como a pacientes.
Explicó que antes de esta medida, los médicos podían recetar a pacientes de diversas obras sociales, permitiéndoles acceder a descuentos en medicamentos sin importar la relación contractual entre el profesional y la entidad. “Yo atiendo a pacientes de distintas obras sociales y, aunque no tengo convenio con todas, puedo hacerles recetas para que obtengan los descuentos que les corresponden. Ahora, con esta limitación, el paciente no podrá acceder al beneficio, aunque siga pagando cada mes por ello”, afirmó Cuervo Zenié. A su juicio, la medida sólo favorece a las empresas y perjudica a los usuarios: “Es una acción coherente con la defensa de intereses empresariales en detrimento de los más vulnerables”.
Cuervo Zenié también resaltó la dificultad económica que esta decisión generará para los pacientes, ya que los precios de los medicamentos suelen superar el costo de una consulta médica. “Para que se entienda, una consulta está fijada oficialmente en 22 mil pesos, mientras que cualquier receta médica puede sumar igual o más que eso. Y, con este cambio, el paciente tendrá que asumir el costo total de los medicamentos si no puede obtener una receta de un profesional dentro de la cartilla”, detalló el médico, haciendo hincapié en el desafío financiero que esto representa.
Al mismo tiempo, el doctor criticó la incongruencia de esta política con la retórica de defensa de la libertad que se promueve en otros espacios. “Nos hablan de libertad y al mismo tiempo imponen restricciones. Esto no beneficia al paciente en lo más mínimo, porque si se tratara de una medida que al menos favoreciera a quienes más lo necesitan, tendría sentido. Pero en lugar de eso, están beneficiando a las estructuras económicas poderosas y perjudicando al eslabón más débil, que es el paciente”, puntualizó.
Además, el ex Defensor del Paciente sostuvo que esta medida aumentará las dificultades de acceso a los tratamientos, especialmente para los pacientes que ya lidian con altos costos de vida. “Muchos de mis pacientes, al ver el precio de los medicamentos, me preguntan cuál es el más importante para poder comprar sólo uno. Eso ya es un problema serio de acceso a la salud, y ahora se agrava aún más”, comentó. El doctor lamentó la situación y denunció que esta política deja a los pacientes sin voz: “Ellos no tienen forma de expresarse; se quejan en el consultorio, en algún café, pero ahí queda. Por eso agradezco a los periodistas que me permiten transmitir este mensaje, porque así me convierto en portavoz de aquellos que sufren esta problemática”.
Para Cuervo Zenié, la consecuencia inmediata de esta medida será una carga adicional para los pacientes, quienes deberán buscar y pagar una consulta a un médico en convenio con su obra social o prepaga para obtener una receta. “Es ilógico. Un paciente ahora deberá gastar en una consulta adicional sólo para conseguir una receta que antes podía obtener sin problemas”, denunció. La disposición podría ser contraproducente incluso para las mismas obras sociales y prepagas, al sumar pacientes descontentos con las nuevas barreras.
El profesional también cuestionó el rol de los médicos dentro de estas políticas restrictivas, ya que en la práctica actúan como intermediarios en una cadena donde ellos mismos son afectados por la burocracia y las decisiones de organismos que priorizan el capital. “Nosotros somos herramientas de las políticas de salud y esta es una política completamente contradictoria”, aseguró Cuervo Zenié. A su criterio, este tipo de regulaciones sólo refuerzan las brechas entre los pacientes y sus posibilidades de acceder a una salud digna.
Cuervo Zenié concluyó subrayando que esta política es una “contradicción que no tiene pies ni cabeza” y lamentó que los pacientes más vulnerables sean quienes carguen con las consecuencias. “Con los medicamentos cada vez más caros, esta decisión añade una carga más a quienes menos pueden afrontarla”, expresó, instando a una revisión de la medida que contemple las necesidades reales de los usuarios del sistema de salud.



