Revelan el estremecedor relato de Nikolas Cruz, el tirador de Florida

Nikolas Cruz, de 19 años, fue detenido sin resistencia poco después del ataque el 14 de febrero en la ciudad de Parkland, Florida. Acusado de la masacre de 17 personas en una escuela durante el día de San Valentín, fue interrogado en la oficina del comisario del condado de Broward.

Hasta el momento, no se conocían las palabras del joven durante su alegato. Pero la transcripción del interrogatorio fue divulgada este lunes, luego de que la jueza que lleva el caso, Elizabeth Scherer, aprobara una moción presentada por los diarios locales Miami Herald y Sun Sentinel, entre otros medios, que exigían el derecho del público a conocer su contenido.

No obstante, el documento de 217 páginas está tachado en gran parte para no revelar elementos que puedan considerarse incriminatorios, dado que el juicio aún no comenzó.

En consecuencia, la transcripción disponible no incluye los detalles sobre la planificación y ejecución de uno de los peores tiroteos masivos de la historia moderna de Estados Unidos.

El detective John Curcio le ofreció un vaso de agua. “No lo merezco”, respondió el joven. Sin embargo, el oficial salió brevemente de la sala para buscar el agua, cuando se escuchó salir de la boca de Cruz: “Mátenme, sólo mátenme. Maldita sea”.

El joven contó que había estado oyendo una voz o demonioshablando con él durante años, hasta esa mañana y la noche anterior. Todo comenzó después de que su padre murió cuando era pequeño y había empeorado desde que su madre perdió la vida, en noviembre, tres meses antes del tiroteo.

Lo describió como la voz de un hombre joven, más o menos de su edad, que estaba dentro de su cabeza. Y dijo que a la única persona que le había contado había sido su hermano.​

Comentó al oficial que los demonios en su cabeza le daban instrucciones de comprar armas, matar animales y destruirlo “todo”.

“¿Cuáles son los demonios?”, preguntó el detective. “Las voces, el lado malvado”, devolvió Cruz. “¿Qué te dice la voz que hagas?”, inquirió Curcio. “Quema, mata, destruye”,respondió el joven.

El acusado reveló que había intentado suicidarse dos meses antes del ataque, tras la muerte de su madre, con una sobredosis de analgésicos: “No sé cuántas pastillas tomé, un montón”.

Dos años antes de ese episodio, ya había buscado la muerte con una fallida intoxicación de alcohol, dijo al detective, explicando que estaba deprimido por su carencia de amigos y su soledad.

Cuando el agente le preguntó por qué había decidido comprar un fusil semiautomático AR-15 (el que habría utilizado en la masacre), contestó: “Porque se ve ‘cool'”.

El joven compró el arma legalmente, en un país donde la tenencia y venta de ese tipo de armas es legal.

Cruz se enfrenta a la pena de muerte por la masacre que reactivó el debate sobre el control de armas y desató manifestaciones en todo Estados Unidos bajo el eslogan “Nunca más”.