Riesgo de aludes: las temperaturas en el Aconcagua están por encima de los registros históricos

Un equipo conformado por cuatro investigadores del Conicet ascenderá la tarde de este jueves al Aconcagua para analizar a través de sensores y uso de drones las lagunas que se formaron por deshielo y que podrían colapsar y desencadenar aludes en alta montaña. 

Al igual que el resto del planeta, el coloso de América no escapa a las consecuencias del cambio climático, con temperaturas máximas diarias que superan los promedios históricos y con aumento de los deshielos tras el paso de El Niño, que provocó mayores nevadas en invierno.

De acuerdo con los datos de la estación meteorológica “Churi”, ubicada a 4.350 metros de altura en Plaza de Mulas, este jueves a las 12, por ejemplo, la máxima alcanzó los 11.07°C.

Marcos Benedicto, licenciado en Ciencias de la Atmósfera del Conicet, detalló que “la temperatura máxima diaria promedio de los últimos 10 días en el Aconcagua (Plaza de Mulas) es 2°C mayor que su promedio mensual (6°C), con episodios donde excedió los 10°C, e incluso los 13°C (17/1)“.

La estación meteorológica se instaló hace 5 años, por lo que los valores promedios corresponden al periodo de medición 2018-2024: 

-La máxima media diaria para enero es: 6°C

– La mínima media diaria para enero es: -1.1°C

– La media diaria para enero es: 2.3°C

Expedición al Aconcagua

El equipo de profesionales del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) que subirán en helicóptero hasta Plaza Argentina, a 4.100 metros de altura, está integrado por Pierre Pitte, Mariana Correas Gonzalez, Pilar Jeanneret y Andrés Lo Vecchio, quienes están trabajando interdisciplinariamente geomorfólogas, meteorólogos, glaciólogos, hidrólogos, geógrafos.

Fueron convocados por la Secretaría de Ambiente, alarmados por la generación de lagunas de deshielos que podrían dar lugar a crecidas repentinas durante las temperaturas extremas que iniciaron esta semana.

“Queremos hacer algunas mediciones para poder tener una idea de cómo están evolucionando estos lagos que se han formado rápidamente en estos últimos días, indicó la doctora en Ciencias Geológicas, Mariana Correas.

En detalle, colocarán sensores para determinar el nivel de los lagos, los caudales que están ingresando de estos depósitos naturales y que van generando otros en su camino. Además, con un drone podrán obtener una vista panorámica de la situación. 

Los científicos fueron alertados hace dos días por el Gobierno y rápidamente crearon un plan de trabajo, con la recomendación inicial de cerrar la ruta de aproximación al Valle de Vacas, en el tramo de la Quebrada del Relincho, entre los campamentos Casa de Piedra y Plaza Argentina, tanto para el tránsito de personas como de mulas. 

Lagunas en el Aconcagua.

Año inusual

Debido a la ocurrencia del fenómeno de El Niño, hubo un aumento de las nevadas, pero las olas de calor están provocando mayor derretimiento de nieve y de glaciares.

Esto está pasando después de diez años de sequías que se venían registrando”, dijo Correas, pero aclaró que no es evento que no haya sucedido en el pasado, pero es la primera vez que se toma conocimiento de la formación de lagunas como estas de forma tan rápida.

Con temperaturas por arriba del promedio, una de las posibilidades es que, de forma natural, estos lagos al aumentar el caudal erosionen la superficie y se evacuen. 

“Lo que no podemos saber es si eso va a pasar de forma gradual, progresiva, o si se va a producir de forma repentina”, dijo.

En este punto, el doctor en Ciencias Geológicas, Pierre Pitte, detalló que las lagunas observadas son de pequeño tamaño, de unos 300 metros cuadrados, pero la pendiente es pronunciada.

Más allá de los informes preliminares, estiman que el domingo ya puedan tener una conclusión para que el Gobierno determine los pasos a seguir ante un posible riesgo.

“Este es un claro ejemplo de cómo nosotros podemos, desde el sector científico, aportar conocimientos fundamentados para la toma de decisiones”, concluyó Correas, al destacar el rol del Conicet.

Fuente y fotos: Gentileza El Sol