River cayó 1-0 ante Atlético Paranaense en la primera final de la Recopa Sudamericana

River sufrió el partido en el Arena do Baixada de Curitiba. Perdió 1-0 ante Atlético Paranaense en la primera final de la Recopa Sudamericana. Se sintió incómodo en el césped sintético, no pudo ni supo hacerse patrón del encuentro, padeció las transiciones rápidas del local por las bandas. Sin embargo, a pesar de haber sido superado, algo extraño en la era Gallardo. Pero sólo cayó por un gol. Y el jueves 30 de mayo, en el Monumental, buscará revertir la serie para alzar el trofeo por tercera vez en su historia.

El inicio del encuentro fue a puro vértigo. River aplicó la presión coordinada en la salida para recuperar la pelota en campo contrario, Atlético Paranaense hizo bien ancho el campo y con sus laterales y carrileros generó preocupación -Palacios y De la Cruz se cerraron en exceso-, sobre todo cuando Luis González (tuvo la primera chance del encuentro con un remate que tapó Armani) filtró buenos pases. El flanco izquierdo, con Renán Lodi y Rony, se reveló el más incómodo para la visita, cuando Mayada padeció el 2-1.

Al «Millonario» le costó el control de pelota en un campo de juego súper veloz por el césped sintético. En consecuencia, al ida y vuelta le faltó precisión. La fórmula que preocupaba a Gallardo, la que hizo sufrir a Boca en la Copa Libertadores, le abrió la puerta del gol al dueño de casa. A los 26 minutos, Renán Lodi se proyectó con agresividad, encontró a Rony que envió el buscapié y Marco Ruben, un ex River, firmó el 1-0.

A los 30′, en otra corrida de Lodi que no llegó a conectar Ruben, Paranaense casi corona la ráfaga con otro tanto. A partir de allí, River le bajó un cambio al partido y buscó cubrir el ancho del campo bajando unos metros a Matías Suárez. El conjunto de Núñez arrimó peligro con un par de pelotas paradas, pero continuó demostrando que no logró hacer pie en el primer tiempo.

Marco Ruben of Brazil’s Athletico Paranaense, center, celebrates after scoring against Argentina’s River Plate during Recopa Sudamericana first leg final soccer match in Curitiba, Brazil, Wednesday, May 22, 2019. (AP Photo/Andre Penner)

Marco Ruben of Brazil’s Athletico Paranaense, center, celebrates after scoring against Argentina’s River Plate during Recopa Sudamericana first leg final soccer match in Curitiba, Brazil, Wednesday, May 22, 2019. (AP Photo/Andre Penner)

En la segunda parte, River siguió soportando el partido, una postura extraña para un equipo acostumbrado a someter a sus adversarios. Pudo empatar a los 2′, con un remate de Palacios que se desvió. El visitante siguió sin tomarle la mano al pasaje de los laterales de Atlético: Gallardo decidió el ingreso de Angileri por Mayada y pasó a Casco de carril, pero el problema continuó siendo el retroceso de De la Cruz, que siempre llegó tarde al avance de Lodi.

Armani debió intervenir dos veces (una ante Lodi, otra ante Bruno Guimaraes) y Nikao remató dos veces por encima del travesaño. El «Muñeco» continuó apelando al pizarrón: Zuculini entró por Palacios para ofrecer más batalla en el mediocampo y Rafael Santos Borré tomó el lugar de Matías Suárez.

A los 78 minutos, el panorama para River se oscureció con la jugada de expulsión de Casco: el lateral se mezcló entre los agarrones de Rony y Pinola y le aplicó un golpe de puño al brasileño. El árbitro Wilmar Roldán fue advertido por el VAR y lo expulsó: por milésimas de segundos no fue penal, dado que la pelota, en el tiro libre, aún no estaba en juego. Para profundizar el sufrimiento de River, Tiago Nunes puso a otro velocista, Madson, apostando a sacar mejor ventaja en el encuentro de ida.

Pero, gracias a la buena noche de Armani, River perdió por un gol. Resistió Y la serie quedó totalmente abierta. Desde 2014, cuando asumió Marcelo Gallardo, el «Millonario» dio varias muestras de carácter que probaron que tiene las herramientas suficientes como para volver a gritar campeón antes del receso por la Copa América.

River busca alcanzar la 65ª estrella de su historia para quedar a tan sólo dos conquistas de igualar la línea de Boca, que actualmente ostenta 67 títuloscontabilizando también la era amateur. Al mismo tiempo, sueña con seguir escalando en el conteo mundial de coronas internacionales: suma 11 conquistas y si se apropia de la Recopa Sudamericana igualará lo hecho por el San Pablo (12). Todavía está lejos de los primeros lugares: Real Madrid (26), Boca (18), Independiente (18) y Milan (18).

Vale recordar cómo se definirá el título: al no tener un valor especial los tantos que se marcarán en condición de visitante, en caso de que River se imponga por un gol la próxima semana, habrá un alargue de 30 minutos. Si en ese momento no se quiebra la paridad, deberán dirimir la estrell por intermedio de los penales.

El compromiso de vuelta se jugará el próximo jueves 30 de mayo en el Estadio Monumental también desde las 21:30. El campeón se apropiará de un cheque con el valor de 1.250.000 dólares y el subcampeón se quedará con 750.000 de la moneda norteamericana.

Fuente: Infobae