Roberto Canessa presentará su libro en el Centro de Congresos

Uno de los sobrevivientes del “avión de los uruguayos” visitará San Rafael el próximo 20 de octubre

El 12 de diciembre de 1972, luego de dos largos meses de heladas, hambre y sed, Roberto Canessa y Nando Parrado decidieron salir de la cordillera de Los Andes. La búsqueda de los sobrevivientes del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, siniestrado dos meses atrás muy cerca del glaciar de Las Lágrimas, en la alta cuenca del río Atuel, distrito Malargüe, departamento de San Rafael, había sido suspendida.
Los intríngulis de la travesía que los llevó hasta Los Maitenes, en la precordillera de San Fernando, Chile, sobre la que se han hecho numerosos documentales y hasta una película (Viven, 1993), serán compartidos por el propio Canessa el próximo viernes 20 de octubre en el Centro de Congresos Alfredo Bufano, donde presentará su libro “Tenía que sobrevivir”, en coautoría con Pablo Vierci.
Por el camino de los sobrevivientes
Gonzalo Cabral, de San Rafael; y Juan Isidro Ulloa, de Malargüe, forman parte del grupo de cuatro argentinos que en 2014 emularon la hazaña de Parrado y Canessa. Luego de juntarse en Malargüe, alternaron tramos a pie y a caballo hasta llegar al lugar del accidente. “Difícil ponerle palabras a lo que uno siente ahí. Sin duda, no puedes contener una lágrima que se te cae tratando de ver qué habían hecho, por dónde habían caminado, sintiendo todo lo que estaba pasando… Ves la puerta del avión tirada, un pedazo de asiento, las cortinas. En algún punto de mi mente yo estaba con ellos ese día. Logré viajar en el tiempo y estar ahí”, relata Cabral en el documental “Por el camino de los sobrevivientes. Siguiendo los pasos de la tragedia de los Andes”, disponible en Youtube.
Desde el cerro Seler, así bautizado por Nando Parrado en honor a su padre, los excursionistas locales sortearon numerosos obstáculos camino a Puente Negro, al sur de las Termas del Flaco, donde fueron recibidos por Diego Cabral, padre de Gonzalo. También visitaron a Sergio Catalán, el recordado arriero que buscó la ayuda de las autoridades chilenas para socorrer a los sobrevivientes.
Al ingresar a Chile, los protagonistas se enteraron de que nadie más había hecho el recorrido completo de Parrado y Canessa, incluido el cruce a Chile por ese puesto fronterizo. “Fuimos los primeros cuatro en entrar a Chile después de los uruguayos”, concluye Cabral en el audiovisual.
El material también cuenta con testimonios de Roy Harley, uno de los sobrevivientes de la tragedia; y de los otros tres miembros de la reciente expedición.