El Centro de Jubilados de Goudge fue escenario de un robo significativo que dejó a la institución y a su comunidad profundamente afectadas. Los ladrones, que actuaron con evidente conocimiento del lugar, se llevaron una amplia cantidad de bienes esenciales obtenidos con años de esfuerzo y dedicación de los jubilados y la comisión directiva. “Es un golpe muy duro, pero no vamos a bajar los brazos”, expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Elvira Illescas, integrante de la comisión directiva del centro.
El ilícito tuvo lugar durante un fin de semana en el que el centro no estaba operativo. “Creemos que aprovecharon que no había actividad para ingresar y llevarse lo que no les pertenece”, explicó Illescas. Los malvivientes no dejaron señales de violencia en las puertas ni en los candados, lo que sugiere el uso de copias de llaves. “Es lo que más nos duele, pensar que alguien tuvo acceso directo al lugar. No rompieron nada, todo quedó cerrado de manera prolija, como si nada hubiera pasado”.
Entre los elementos sustraídos se encuentran un televisor, un ventilador de pared grande, un horno eléctrico, manteles, juegos de vajilla, una tetera eléctrica y garrafas. “Todavía vamos descubriendo cosas que faltan. Es increíble la cantidad de elementos que se llevaron”, lamentó Illescas. Estos bienes no solo tenían un valor económico, sino que eran fundamentales para las actividades y servicios del centro, que trabaja incansablemente para brindar atención médica y recreativa a los adultos mayores.
La denuncia fue presentada de inmediato ante las autoridades policiales. “El martes mismo hicimos la denuncia. La policía científica revisó el lugar, buscaron huellas y hablaron con los vecinos. Según nos dijeron, encontraron algunas huellas que serán analizadas. Pero hasta ahora, no tenemos noticias concretas”, detalló la integrante de la comisión.
El hecho pone en evidencia la vulnerabilidad de estas instituciones y la importancia de contar con medidas de seguridad adecuadas. “Nunca pensamos que algo así nos pasaría. Este lugar es un espacio de contención y ayuda para nuestros abuelos. Todo lo que tenemos se ha conseguido con mucho esfuerzo y la ayuda de la comunidad”, afirmó Illescas.
“Es triste pensar que alguien se aprovechó de nosotros de esta manera. Lo que más duele es que estas cosas probablemente terminen vendiéndose a precios bajos, y hay gente que las compra sin pensar en el daño que causan”, reflexionó. La mujer hizo un llamado a la conciencia social: “Quien compra algo robado es cómplice. Es importante recordar que, si algo se ofrece a un precio sospechosamente bajo, probablemente provenga de un acto delictivo”.
A pesar de la situación, la comunidad no se rinde. “Ya estamos pensando en cómo recuperarnos. Organizaremos rifas y otros eventos para recaudar fondos. Siempre hemos trabajado juntos y esta no será la excepción”, aseguró Illescas. La solidaridad del pueblo de Goudge será clave para superar este momento difícil. “Sabemos que contamos con el apoyo de nuestra gente. Este centro es de todos, y juntos vamos a salir adelante”.
“Creemos que quienes hicieron esto conocen la zona y probablemente tuvieron ayuda de alguien de afuera. Es difícil de aceptar, pero no vamos a dejar que esto nos desanime”, señaló Illescas.
Finalmente, Illescas agradeció la difusión del caso. “Es importante que esto se sepa. No solo para que nos ayuden a recuperar lo perdido, sino para que otros centros tomen medidas de seguridad y no pasen por lo mismo. Estamos dispuestos a seguir luchando, como siempre lo hemos hecho. Este golpe no nos va a detener”.







