Robo, persecución y tiroteos en plena vía pública

Dos jóvenes delincuentes ingresaron a un almacén donde, además de robar, efectuaron un disparo de arma de fuego. Luego se retiraron a los tiros y empezaron a ser perseguidos por la policía. Los hijos de la víctima salieron en su búsqueda y también intercambiaron disparos con los ladrones en la calle.  

Un gravísimo asalto ocurrió durante la noche del martes en una despensa que funciona en la avenida Vélez Sarsfield al 2100.

Todo comenzó pasadas las 20:30 cuando un hombre de 57 años se encontraba atendiendo el mencionado negocio. Allí fue sorprendido por un malviviente, visiblemente menor de edad, quien con mucha violencia y portando un revólver, le exigió la entrega del dinero.

Aquí se empezó a visualizar la osadía del malviviente, que, entre insultos y amenazas elevó el arma y disparó hacia arriba, impactando el proyectil en el techo.

Aterrorizados ante la actitud del precoz malviviente, los damnificados le entregaron una billetera al asaltante, que decidió huir, apoyado por un cómplice que lo aguardaba en una moto 110 cc afuera del negocio.

Y aquí comenzó a trabajar  personal de la Unidad Investigativa, ya que intervino a raíz de observar al delincuente portando un arma de fuego. Sin reparos, el menor malviviente comenzó a efectuar disparos contra la movilidad de Investigaciones, pero ninguno de estos alcanzó el objetivo.

Paralelamente a ese procedimiento, los hijos del comerciante asaltado, fueron interiorizados de lo que ocurrió y se subieron a una camioneta Ford Eco Sport que apareció en escena para alcanzar a los delincuentes. Grande fue la sorpresa de los investigadores cuando observaron, en las manos de los hijos del dueño del negocio, una escopeta calibre 16 y un rifle de aire comprimido, con lo que pretendían hacer justicia por mano propia. Esto fue advertido por los delincuentes y el menor comenzó a disparar, impactando una bala en la camioneta, aunque lejos de los ocupantes.

La respuesta no se hizo esperar, ya que quien portaba la escopeta  disparó contra el menor, que fue alcanzado por, al menos, cuatro perdigones, causando descontrol de la moto por parte del cómplice. Esa acción terminó con la desenfrenada carrera de los malvivientes, quienes no lograron eludir a los efectivos y terminaron detenidos.

La herida causada por la escopeta hizo necesaria la presencia de una ambulancia para trasladar al menor delincuente, quien presentaba perdigones en la zona dorsal superior derecha, por lo que quedó internado -fuera de peligro- en el tercer piso del hospital Schestakow.

Vale mencionar que en el marco de la aprehensión, se montó un amplísimo operativo policial que contó con la presencia del jefe de la Policía local y autoridades de Investigaciones, dada la magnitud del hecho.

En las averiguaciones posteriores, se supo que el malviviente herido es un menor de 15 años, conocido como el «Monicaco», un viejo conocido de la fuerza a pesar de su corta edad.

Fuentes de la investigación confirmaron a Diario San Rafael que el «Monicaco» se escapó la semana pasada del hogar de contención de Monte Comán y se guareció en el barrio El Molino, adonde pretendía llegar tras asaltar al comerciante.

El «Monicaco» -insistimos de apenas 15 años- cuenta con un frondoso prontuario, que consta de tenencia de arma y de violentos hechos contra la propiedad.

La misma fuente consultada aseguró que es íntimo amigo del «Pañalín», otro conocido malviviente que volvió a las andanzas el mismo día del asalto pero en un hecho separado (ver aparte).

El otro detenido es un joven de 20 años, de apellido Cuellar, quien también tiene antecedentes y habita en uno de los callejones del barrio El Molino.

El comerciante, muy shockeado


Las horas posteriores al asalto no son fáciles para el comerciante de la avenida Vélez Sarsfield, de quien reservaremos el apellido a su pedido.

«El delincuente fue violento desde el momento en que entró», recordó la víctima a Diario San Rafael, mediante una escueta comunicación en la que prefirió no ahondar en demasiados detalles, aún con el shock propio por lo ocurrido.

El hombre señaló que «me encontraba con mi nuera y un nieto cuando entró» y confirmó lo que trascendió en la mañana de ayer: «el delincuente disparó y el proyectil impactó en el techo».

Casi sin fuerza y con mucho temor por lo que puede venir, la víctima prefirió no continuar con su relato, en un acto totalmente comprensible y con la sensación de que otra vida más fue arruinada por un sujeto que no debía estar en la calle.

 

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