Robos reiterados en San Rafael: vecinos denuncian inseguridad y piden cambios en las leyes

Una familia fue víctima nuevamente de la inseguridad, sufriendo un segundo robo en cuestión de semanas. Luis, padre de la víctima, relató los detalles del hecho y expresó su preocupación por la creciente ola delictiva que afecta a distintos barrios de la ciudad. “Estamos cansados, nos sentimos presos en nuestras propias casas, mientras los delincuentes gozan de garantías”, declaró a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
El robo se produjo hace cuatro días en una vivienda ubicada en la calle Dorrego, en pleno centro de la ciudad. Según estimaciones, el hecho ocurrió durante la noche, aprovechando la ausencia de los habitantes y la de los vecinos cercanos, quienes estaban de vacaciones. Los delincuentes ingresaron por un portón lateral, rompieron la seguridad de este y accedieron al patio de la propiedad, desde donde forzaron una puerta trasera con rejas reforzadas y candados. “Reventaron todo”, aseguró Luis.
Luis detalló que los ladrones actuaron con conocimiento previo de los movimientos tanto de su hijo como de los vecinos del lugar. “Evidentemente realizaron inteligencia delictiva. No había nadie alrededor que pudiera escuchar o dar aviso”, afirmó. La vivienda no cuenta con alarmas ni cámaras de seguridad, aunque está equipada con rejas de hierro de 14 y 16 milímetros, lo que demuestra la violencia empleada por los delincuentes.
El daño económico fue considerable. En esta ocasión, los ladrones se llevaron el aguinaldo de su hijo, quien había tenido problemas con su tarjeta bancaria y lo guardaba en la vivienda, además de zapatillas nuevas, ropa y herramientas. “Le llevaron lo que quedaba, porque en el primer robo, que ocurrió a principios de año, ya le habían sacado el televisor, la notebook y la consola de videojuegos”, comentó Luis.
En esta segunda ocasión, la intervención de las autoridades fue diferente. “Cuando llamamos al 911, la policía llegó y tomó la denuncia, pero tuve que insistir para que participara la policía científica. Esto no siempre sucede, porque las prioridades están en casos más graves como homicidios”, explicó. Tras esperar más de tres horas, los peritos lograron levantar huellas de las puertas y de otros elementos manipulados por los delincuentes, lo que podría servir como evidencia en la investigación.
Luis también reflexionó sobre la situación general en el barrio y en la ciudad. “Estamos organizados con un grupo de vecinos y llamamos constantemente al 911, pero ni siquiera eso parece suficiente para contrarrestar lo que estamos viviendo”. Además, denunció la ineficacia de las leyes actuales. “Las leyes son garantistas con los delincuentes. Si atrapan a alguien, lo detienen por un par de horas y un abogado lo libera. Nosotros, los que trabajamos, somos los que vivimos tras las rejas”, lamentó.
La situación genera angustia entre los vecinos, quienes toman medidas extremas para protegerse. Algunos han decidido no dejar sus casas vacías durante las festividades, incluso dividiendo a las familias para que siempre haya alguien vigilando. “Esta realidad nos obliga a reorganizarnos para no ser víctimas de nuevos robos”, destacó.
Luis también señaló la falta de controles eficaces en la vía pública. “Llamamos al 911 porque el 24 de diciembre a las cinco de la tarde vimos vendedores ambulantes que parecían estar vigilando la zona. Es muy triste decirlo, pero hasta una persona con una máquina de cortar pasto nos genera sospechas”. Además, recordó un episodio reciente en el que un estudiante fue asaltado al regresar de la escuela por dos individuos, uno de los cuales tenía antecedentes policiales.
“Hasta que no cambien las leyes y se castigue realmente a los delincuentes, vamos a seguir sufriendo. Los derechos los tienen ellos, no nosotros”, concluyó con indignación. Mientras tanto, los vecinos de San Rafael siguen buscando formas de protegerse en un contexto de creciente inseguridad.