Salarios, expectativas y realidades

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer hoy la variación que registró el nivel de actividad económica en mayo pasado, un mes en el que la última semana estuvo signada por un endurecimiento de las restricciones, a causa de la segunda ola de coronavirus. Los consultores que participan del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realiza el Banco Central, proyectan para 2021 un crecimiento del 6,4%, tras la caída de más del 9% en 2020, esencialmente por un rebote de la actividad en medio de un paulatino incremento en el plan de vacunación y por la baja tasa de inversión.
Por otra parte, y según el mismo INDEC, la inflación de junio se ubicó en el 3,2%, lo cual marcó una leve desaceleración desde el pico de marzo, y acumuló en la primera mitad del año un aumento del 25,3%. De este modo, en los últimos doce meses, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba del 50,2%.
Con relación a los salarios, desde ámbitos gubernamentales se indicó que se trabaja en que “los sueldos estén por encima de la inflación” a lo largo de este año.
Lo cierto –más allá de las declaraciones– es que el poder adquisitivo del salario de los trabajadores argentinos ya ha registrado una pérdida equivalente a entre 3 y 7 sueldos en los últimos tres años. El guarismo surge de un informe publicado semanas atrás por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). La mayor caída real, que surge al comparar las mejoras salariales con la inflación, se produjo “entre marzo de 2018 y el mismo mes del 2019”, señaló el estudio.
Teniendo en cuenta todas estas variables, resultaría saludable que los sueldos fueran recuperando su fuerza con la vuelta a la “nueva normalidad”, más allá de que las mayores caídas en el poder adquisitivo se dieran antes de la pandemia. El siempre declamado en los discursos interés por la fuerza trabajadora del país no parece, en los últimos años, ir en consonancia con lo que ocurre en la práctica y el sector asalariado sigue siendo uno de los principales perjudicados por las políticas implementadas.