El último caso reportado de poliomielitis en la Argentina fue en 1984 y en la provincia de Salta. Si bien el país está libre de esta enfermedad desde hace 40 años, las alarmas se encendieron cuando la Organización Panamericana de la Salud ha clasificado a la Argentina junto a Perú y Haití como países de muy alto riesgo de reaparición de la misma. Esto se debe a la caída sostenida en las tasas de vacunación.
Dentro de este contexto, desde el Ministerio de Salud y Deportes de la provincia informaron que del 1 al 30 de octubre se completará el esquema de vacunación a niños menores de 5 años.
La titular del Vacunatorio Central, Gladys Marín, en diálogo con FM Vos 94.5 recordó la importancia que tiene vacunar a los más pequeños. Dijo que es necesario que toda la sociedad se involucre para lograr incrementar las coberturas en todo el territorio provincial, además de dar detalles de esta enfermedad que se torna grave cuando ataca a los niños pequeños.
«Lo que se busca durante los 30 días de este mes es sostener a la Argentina sin poliomielitis. Se trata de una enfermedad muy transmisible y es causada por un virus. La misma puede ser grave, sobre todo cuando afecta a menores de cinco años. Se contagia de persona a persona; el virus puede estar presente en la materia fecal, en el agua o en los alimentos. Luego de alojarse en el intestino, ataca al sistema nervioso, pudiendo causar la muerte, parálisis o dejar otro tipo de secuelas motrices», comenzó explicando Gladys Marín.
«El siglo pasado, en 1956, la Argentina tuvo una gran epidemia de poliomielitis, ocasionando muchísimos casos de parálisis y muertes de niños. Gracias a la vacunación, en 1984, se logró erradicar la enfermedad. Ese año fue el último caso que se registró en el país. En 1994 la región de las Américas fue declarada libre de polio. Existen tres virus de poliomielitis, actualmente el único que está circulando en forma salvaje es el polio tipo 1. El mismo circula en países como Afganistán y Pakistán. El control de la enfermedad se logró a través de la vacunación. Si baja el nivel de cobertura se corre el riesgo de que se reintroduzca esta enfermedad», advirtió sobre la importancia de que los calendarios de vacunación se encuentren actualizados con las dosis correspondientes.
En ese sentido, explicó en qué consiste esta campaña de vacunación. «Lo que se busca es poner al día todos los esquemas de vacunación atrasados de los niños. Actualmente, nuestro país aplica la vacuna IPV (Salk), que se coloca por vía intramuscular a los 2, 4 y 6 meses de vida, más un refuerzo cuando los niños cumplen 5 años. Por eso, es necesarios que los padres nos ayuden a controlar las libretas y verificar que estén al día con el plan de vacunación nacional. Ante cualquier duda, se pueden acercar al Vacunatorio Central o al Centro de Salud. Si hace falta aplicar alguna dosis que haya quedado pendiente se le coloca al niño y listo», aseguró Marín.
«Le pedimos a la comunidad que asista, los horarios de atención del vacunatorio son amplios. Trabajamos de lunes a viernes desde las 7:30 horas hasta las 19 horas (horario corrido). Los sábados se atiende desde las 8:00 horas hasta las 12:00 horas. Los centros de salud también están abiertos de mañana y tarde. Un niño que tiene tos o moco se puede vacunar tranquilamente, no se debe aplicar solamente si el niño presenta fiebre», subrayó.
Por último, puso en valor la importancia que tiene respetar el calendario nacional de vacunación. «Es fundamental seguir al pie de la letra los esquemas de vacunación, en las fechas y etapas de la vida establecidas. Se dan en edades estratégicas, tanto en adultos como en niños y embarazadas. Quienes no tengan el calendario al día deben completarlo», finalizó.







