La crisis social de los últimos años tiene un correlato en las problemáticas relacionadas a la salud mental, que se transformaron en una de las principales preocupaciones del sistema de salud de Mendoza. Según datos aportados por el director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Manuel Vilapriño, los intentos de suicidio y los casos consumados aumentaron de manera significativa en el último año, en un escenario donde el Este provincial concentra una de las tasas más altas.
De acuerdo con la información oficial, en 2024 se registraron 240 suicidios consumados, lo que representa un incremento cercano al 40% respecto de 2023, aunque desde el Gobierno aclaran que parte de esa suba responde a una mejora en la calidad del registro.
El mapa de la problemática muestra un foco claro: Santa Rosa y Junín encabezan las tasas más altas, seguidos por San Rafael. “El Este es una zona con un índice de criticidad alto”, advirtió Vilapriño, al explicar por qué se busca fortalecer la infraestructura de salud mental en hospitales de esa región.
Jóvenes, en riesgo
El análisis de las cifras también revela un datos que preocupan y muestran cuáles son los sujetos vulnerables: el 77% de los suicidios corresponde a varones y el 50% de los casos se concentra entre los 11 y los 35 años, aunque la edad promedio es de 50 años.
En cuanto a los intentos de suicidio, los registros rondan los 800 casos anuales, lo que muestra la magnitud del fenómeno más allá de los casos consumados.
Desde el área de Salud Mental insisten en que el suicidio es la consecuencia final de un proceso complejo. “No existe la persona suicida, es un proceso multifactorial”, explicó Vilapriño, al señalar que intervienen factores sociales, económicos, familiares, psicológicos y biológicos.
“El contexto nos obligó a ampliar la red de salud mental: incrementamos en un 50% el personal, hoy tenemos 11 hospitales con guardias especializadas, reforzamos el primer nivel de atención y sumamos herramientas como la telemedicina para emergencias. Además, la línea 148 funciona las 24 horas. Todo esto se complementa con el objetivo de fortalecer las áreas de internación, especialmente en zonas críticas como el Este”, explicó Vilapriño y agregó que actualmente, hay 281 camas disponibles para salud mental en la provincia.
Menos bebés, más demanda de salud mental
El crecimiento de los problemas de salud mental no ocurre en el vacío. Se da en paralelo con otro fenómeno que está reconfigurando el sistema sanitario: la caída de los nacimientos en Mendoza.
“Nace 1 bebé cada 3 días en Rivadavia, con una tasa de ocupación de la maternidad del 10 al 12%, mientras que tenemos más del 90% de ocupación en camas de salud mental”, reveló el funcionario justificando el cierre del servicio del Hospital Saporiti.
El propio ministro de Salud, Rodolfo Montero, explicó que la medida responde a la bajísima cantidad de partos —apenas unos 10 mensuales— frente a una demanda creciente en salud mental .
Según detalló, mientras la maternidad tiene niveles de ocupación de apenas entre el 10% y el 12%, las camas destinadas a salud mental superan el 90% de uso .
“La población nos demanda camas en salud mental y no de maternidad”, sostuvo el funcionario, al justificar la reestructuración del hospital. Además, advirtió que las maternidades con baja actividad pueden volverse riesgosas por la falta de práctica médica suficiente .
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/salud-mental-en-mendoza-mas-intentos-de-suicidio-y-el-trasfondo-del-cierre-de-la-maternidad-del-saporiti/







