La provincia de Mendoza se alista para llevar a cabo una nueva edición del Congreso de Salud Mental Mendoza, un hito institucional y académico que por primera vez en su historia adoptará un formato itinerante teniendo como escenario central al departamento de San Rafael. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), el director de Salud Mental y Consumos Problemáticos de la Provincia de Mendoza, Dr. Manuel Vilapriño, brindó detalles sobre la logística organizativa del encuentro —que ya cuenta con más de 1.700 profesionales e investigadores inscriptos—, los ejes temáticos centrados en los riesgos de la hiperconectividad en niñeces y adolescencias, y analizó en profundidad el debate legislativo en torno a las reformas de la Ley Nacional de Salud Mental aprobadas en el Senado, enfatizando sobre la flexibilización de los criterios para las internaciones involuntarias y la incorporación explícita de la ludopatía digital.
San Rafael como polo de formación y los desafíos de la infancia hiperconectada
Ni bien comenzó la entrevista, Vilapriño ponderó la relevancia estratégica de trasladar la sede del congreso al sur mendocino, descentralizando la capacitación profesional y promoviendo el intercambio técnico entre los equipos territoriales de toda la provincia. Detalló que la convocatoria persigue perfeccionar las competencias de los profesionales del sector público y privado mediante la exposición de ponencias de alto nivel científico y la revisión de prácticas clínicas contemporáneas. «Estamos muy avanzados y felices de poder organizar el congreso en San Rafael. Ya superamos los 1.700 inscriptos y la matrícula continúa abierta, por lo que esperamos una concurrencia sumamente significativa. San Rafael va a ser el primer escenario en representar el concepto de congreso itinerante con el que queremos dotar a la provincia», destacó.
«El objetivo central que buscamos desde la concepción de estos congresos es que la calidad formativa de los disertantes y la solidez de los trabajos presentados permitan mejorar la capacitación de nuestros profesionales y favorecer su actualización permanente», explicó.
«El eje temático central de las jornadas estará enfocado en las ‘Niñeces y adolescencias en vivo’. La hiperconectividad y la dinámica de este mundo acelerado representan un riesgo directo para el desarrollo saludable de los jóvenes; ante la dificultad social para establecer límites, abordaremos esta problemática mediante herramientas biológicas, psicológicas y sociales para trazar estrategias de contención eficaces», amplió.

La reforma de la Ley de Salud Mental: revisión del «riesgo cierto e inminente» para internaciones involuntarias
Al ser consultado sobre el proyecto de reforma de la Ley Nacional de Salud Mental aprobada por el Senado y remitida a la Cámara de Diputados, Vilapriño ofreció una lectura técnica sobre las transformaciones más urgentes que demanda el marco legal. «La modificación abarca varios artículos, algunos con reformas muy profundas sobre temas que generaron polémicas durante los últimos 10 a 13 años. El eje central de la discusión ha estado puesto en las internaciones involuntarias, un punto donde la ley actual obstaculizaba el abordaje adecuado de las personas con sufrimientos graves», comentó.
«El artículo vigente establece que solo se puede internar de manera involuntaria cuando existe un ‘riesgo cierto e inminente’ de daño para sí o para terceros. Esas palabras determinan que el daño debe ser seguro y ocurrir de inmediato. Sin embargo, en la urgencia psiquiátrica y en salud mental, ese riesgo de daño seguro e instantáneo no es lo más frecuente; por el contrario, prevalece el riesgo potencial», aseguró.
«La ley vigente intentó en su momento revertir la inespecificidad del riesgo que daba lugar a abusos, pero se cayó en un extremo. Lo que se está elaborando en el Congreso es una formulación intermedia que no juegue con términos binarios y le permita al profesional y al equipo interviniente ponderar la historia del paciente, sus antecedentes y los acontecimientos de los últimos días para tomar la decisión de internar sin el consentimiento del usuario», agregó.
Tipificación explícita de la ludopatía y el drama del juego online en menores
Finalmente, Vilapriño se refirió a la ampliación de los consumos problemáticos reconocidos legalmente, destacando de manera sumamente positiva la inclusión de la ludopatía dentro del catálogo explícito de patologías adictivas. «La incorporación de la ludopatía es una medida sumamente adecuada. El juego patológico es una enfermedad adictiva y siempre lo ha sido, pero que hoy la ley lo incluya de manera específica resulta imprescindible», subrayó.
«Estamos afrontando un escenario grave y preocupante respecto a la proliferación del juego online. Esta problemática se enlaza directamente con la temática del congreso, ya que la adicción a las apuestas virtuales y al juego patológico se está haciendo cada vez más frecuente entre niños y adolescentes», completó.


