San Juan: el desgarrador relato de la mamá de la joven asesinada por su ex pareja

Pamela tenía 17 años y murió apuñalada por su exnovio, que tenía una perimetral.

Pamela Rodríguez tenía apenas 17 años. Soñaba con ser maestra jardinera y tenía un hijo de tres meses. Sin embargo, el domingo a la madrugada su exnovio y padre del bebé la mató a puñaladas. Su mamá, que dormía en la habitación de al lado, se despertó con sus gritos y corrió a ver qué le ocurría. Lo que encontró fue una escena tan dolorosa como macabra.

“Mi hija sólo preguntaba por su bebé mientras moría”, contó quebrada Lorena, la mamá de la joven asesinada, a Radio Manantial. Eran cerca de las 4 y la mujer recordó que primero se topó con su exyerno, Ángelo Castillo, que le dio un empujón y salió corriendo de la casa. Atrás de él apareció Pamela. Lloraba, mientras intentaba caminar y pedir ayuda.

«Se cayó en mis brazos», manifestó la mujer. Entonces prendió la luz y advirtió con espanto que tenía todo el cuerpo ensangrentado. «Sangraba por la boca y se ahogaba. La puse de lado para que no le pasara eso, pero no hubo caso”, se lamentó.

La ambulancia demoró unos diez minutos y para cuando llegaron al hospital Pamela todavía estaba consciente: «Pedía por su hijo, preguntaba por el bebé, si estaba bien. Todos lo decíamos que sí. Llegó consciente, pero tiraba mucha sangre por la boca, por la nariz. Le pusieron respirador, pero no pudieron hacer más nada porque ya no podían salvarla”. Murió desangrada pocos minutos después.

Pamela y su presunto asesino habían empezado a convivir hace poco más de un año, cuando ella se enteró de que estaba embarazada. Pero los celos de Castillo desgastaron la relación al poco tiempo, los insultos se convirtieron en golpes y hace dos meses, ella tomó la decisión de separarse.

La distancia, sin embargo, no alcanzó para protegerla. Tampoco la restricción perimetral que consiguió después de realizar tantas denuncias. El domingo la apuñaló en la cama mientras su bebé dormía junto a ella y escapó.

«Él vivía molestándola, hicimos un montón de denuncias. Si me hubiesen dado un poquito de importancia cuando poníamos la denuncia porque él le pegaba esto no hubiese pasado, estaría viva, la tendría viva», resaltó la madre.

Castillo fue detenido poco después del femicidio. Tras un breve paso por la Comisaría 16ª lo trasladaron a la Central de Policía «porque tenían miedo de que los vecinos intentaran lincharlo», según aseguró un vecino a Diario Huarpe.

 

(TN)