San Rafael, Las Heras y Maipú en el podio de los ataques de arácnidos, serpientes y alacranes

Según los últimos registros del Ministerio de Salud de Mendoza, cada año se notifican en la provincia numerosos episodios vinculados a animales ponzoñosos, con mayor incidencia en áreas rurales y en zonas alejadas de los cascos urbanos.

La situación quedó reflejada en un proyecto presentado en la Legislatura provincial, que advierte sobre el problema y reclama garantizar la provisión de antídotos para mordeduras y picaduras, especialmente en localidades rurales.

El texto legislativo menciona un promedio anual de 177 casos de envenenamiento por animales ponzoñosos en Mendoza. Del total, el 93% corresponde a accidentes con arácnidos, el 4% a serpientes y el 3% a alacranes.

En ese mapa provincial, San Rafael aparece como el departamento más afectado, concentrando el 41% de los episodios (los últimos datos locales hablan de entre 30 y 40 casos anuales), seguido por Las Heras y Maipú.

Uno de los puntos críticos señalados es la centralización de los antídotos en los hospitales Lencinas, Central y Schestakow, un esquema que, según advierten, genera complicaciones para quienes viven en distritos o parajes alejados, donde el acceso rápido a la atención puede depender de distancias largas y condiciones viales que no siempre son favorables.

El proyecto pone el foco en la vulnerabilidad de los habitantes de zonas rurales, donde una emergencia de este tipo puede agravarse por demoras en el traslado. En el caso del sur mendocino, se subraya que los caminos rurales no siempre se encuentran en buen estado, lo que puede dificultar llegar a tiempo a un centro asistencial, incrementando riesgos ante cuadros de envenenamiento.

STOCKS EN CENTROS RURALES

Entre las medidas propuestas, se plantea la obligación de contar con un stock mínimo de antídotos en centros de salud rurales, además de la capacitación del personal sanitario para la atención y el manejo de estos casos.

También se propone confeccionar un mapa actualizado de zonas de mayor riesgo, junto con campañas de prevención y concientización dirigidas a la población.

En cuanto al financiamiento, el programa se sostendría con partidas del presupuesto del Ministerio de Salud de Mendoza, con la posibilidad de sumar aportes de organismos nacionales e internacionales. A la vez, se invita a los municipios a adherir para fortalecer la implementación territorial de la iniciativa.

Con la llegada del calor, Mendoza vuelve a enfrentar un riesgo silencioso que se intensifica en primavera y verano: la mayor presencia de serpientes, arañas y escorpiones tanto en ámbitos urbanos como rurales.

Barrios periféricos, zonas descampadas, depósitos y viviendas cercanas al piedemonte suelen concentrar la mayor cantidad de reportes, en un escenario donde la prevención y la respuesta sanitaria rápida pueden marcar la diferencia.