San Rafael refuerza su red de contención: el DTC de SEDRONAR amplía la prevención y asistencia de adicciones

La problemática de las adicciones en San Rafael ha dejado de ser un fenómeno focalizado para convertirse en una realidad transversal que impacta en diversos grupos etarios. Desde el Dispositivo Territorial Comunitario (DTC) de SEDRONAR, el trabajo conjunto con el municipio busca dar respuesta a una demanda creciente que, según los especialistas, muchas veces permanece oculta bajo la naturalización de ciertos hábitos. Arturo Ratto, coordinador del dispositivo, analiza la complejidad del escenario actual y la importancia de abordar el consumo como una cuestión de salud mental comunitaria.

Aunque existe una asociación directa entre los consumos problemáticos y los jóvenes, las estadísticas del DTC de SEDRONAR muestran una realidad distinta en cuanto a la dependencia severa. «El joven tiene una manifestación del consumo vinculada al abuso en momentos de recreación, lo que genera dificultades familiares porque es lo más visibilizado cuando vuelven a sus casas. Pero lo que vemos en salud mental es una población de adultos, personas de entre 30 y 35 años, que tienen una dependencia regular y diaria. Aquí ya no hablamos de la salida del sábado, sino de un consumo de lunes a lunes que genera pérdida de lazo, pérdida del trabajo y de la salud integral», advirtió Ratto de entrada.

«El consumo se ha instalado como un hábito de recreación en nuestra cultura y hoy se manifiesta en diferentes grupos etarios, desde la adolescencia temprana hasta la adultez», afirmó.

El riesgo de la naturalización del consumo

El crecimiento demográfico y la mayor visibilidad de los espacios donde se consume alcohol y otras sustancias plantean hoy el desafío crítico de no perder la noción del riesgo real, evitando que la problemática se vuelva un paisaje cotidiano e ignorado. Para el coordinador del DTC, existe una brecha peligrosa entre la visibilidad y la realidad del daño. «Al visibilizarse más, corremos el riesgo de que no se tome conciencia del impacto. Se termina naturalizando la situación alcohólica o el exceso en la nocturnidad bajo la premisa de que ‘siempre pasó y no pasa nada'», planteó.

«Sin embargo, detrás de esa aparente normalidad, suelen esconderse patologías complejas como la depresión y casos de suicidio, que están estrechamente asociados al consumo», alertó Arturo Ratto.

En este sentido, es fundamental entender el rol de la sustancia como paliativo frente a malestares profundos. «Entendemos que muchas veces se recurre al alcohol, la marihuana, la cocaína o las pastillas para intentar mitigar un dolor, un malestar emocional o para posponer decisiones difíciles. La sustancia genera un placer efímero; se pasa bien en el momento, pero luego viene la recaída y es allí donde se acelera la dependencia», explicó.

“El consumo es, en realidad, el síntoma de algo de base que puede estar en la personalidad, en la dinámica familiar o en el entorno laboral de la persona», prosiguió.

Para garantizar la accesibilidad de todos los vecinos, el dispositivo ha descentralizado su atención profesional

Cultura y deporte: el rol de los talleres para transformar el tiempo libre en espacios de sanación

El abordaje del DTC no se limita a la asistencia médica, sino que busca modificar la estructura diaria del paciente para ofrecerle alternativas al «vacío» que llena la sustancia. «Cualquier estrategia de cambio de hábitos está asociada a decisiones personales y familiares. No trabajamos con la persona aislada; hay que modificar los espacios de ocio y los grupos de pares. Hacemos mucho hincapié en romper los hábitos que genera la soledad o el aburrimiento, que es donde aparece la curiosidad por experimentar», expuso con claridad.

«Por eso apostamos al deporte y la cultura: tenemos grupos de fútbol, músicos y talleres de yoga. El objetivo es alejar a la persona del consumo, mostrándole que puede pasarla bien haciendo música o caminando, sin necesidad de una sustancia de por medio», agregó.

Una responsabilidad del Estado y la sociedad

En otro tramo de la charla, el entrevistado enfatizó que el estigma sobre «el adicto» es una de las principales barreras para la recuperación, por lo que es fundamental entender la problemática desde la salud. «Estamos en los centros de salud porque esto es una problemática de salud y una responsabilidad del Estado. No es que la persona sea ‘mala’ o no tenga ánimo; a veces simplemente no encuentra otra forma de escucha. El mensaje que queremos dar es claro: el consumo se puede corregir y el centro de vida de una persona se puede regenerar si logramos articular con la familia y el entorno», destacó.

«Se puede salir, y nosotros estamos aquí para acompañar ese proceso y hacerlo lo más llevadero posible. Es una posibilidad más que tenemos en la comunidad para que nadie se sienta solo ante esta grave problemática», completó.

Red de atención en los barrios

Para garantizar la accesibilidad de todos los vecinos, el dispositivo ha descentralizado su atención profesional, funcionando de manera estratégica en diversos centros de salud municipales y puntos clave de las barriadas de San Rafael. El núcleo de las actividades se encuentra en la Sede Central, el edificio histórico ubicado en la intersección de las calles Los Filtros y Jacarandá, en el barrio El Sosneado. Allí, el equipo recibe consultas de lunes a viernes en una doble franja horaria: por la mañana de 8:00 a 13:00 y por la tarde de 14:00 a 18:00 horas, centralizando los programas de asesoramiento y las actividades promocionales.

En el Centro de Salud de Villa Laredo (Fleming y Da Vinci) se trabaja martes y miércoles de 14:00 a 17:00 horas; en El Molino (Vélez Sarsfield S/N), martes y jueves de 14:00 a 18:00; en Barrio Constitución (Córdoba y Zapata), los martes y jueves de 15:00 a 18:00; y en Pueblo Diamante (Barcala 1477), los martes de 8:30 a 12:30 y martes y viernes de 14:00 a 18:00.

Esta presencia en los barrios busca que la comunidad entienda el consumo problemático como una cuestión de salud mental comunitaria y una responsabilidad del Estado, facilitando que el vecino encuentre un espacio de escucha y acompañamiento profesional cerca de su hogar.