Según un reciente informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura, San Rafael se mantiene como el 4to productor de uva bonarda en Argentina.
El informe marca que, en superficie, es la segunda variedad tinta plantada en el país después del Malbec. Esta variedad llega a nuestro país a través de las corrientes inmigratorias de fines del siglo XIX y tiene su origen en la región de Saboya, Francia
Esta variedad fue utilizada durante mucho tiempo en nuestro país como base de vinos tintos por sus altos rendimientos por hectárea y su sobresaliente aporte de color.
Ante el descubrimiento de su potencial enológico, se reduce la producción por hectárea, logrando una calidad excepcional, por lo que comienza su desarrollo como varietal para elaborar vinos de alta calidad.

En el 2025 se registran 16.537 hectáreas, lo cual representa el 8,3% del total de vid del país y el 14,8% de las variedades tintas aptas para elaboración. Es la 3º variedad en superficie total cultivada, aunque su superficie en el país ha disminuido 13,3% (-2.535 ha) en la última década.
Mendoza tiene la mayor cantidad de uva bonarda en Argentina, alcanzando en 2025 las 13.881 hectáreas (83,9%), seguida por San Juan con 1.941 (11,7%), La Rioja con 546 (3,3%)
La mayor superficie de bonarda en suelo mendocino se encuentra en los departamentos de San Martín (25,1% y 3485 hectáreas), Lavalle (14,2% y 1971), Rivadavia (12,2% y 1697) y San Rafael (11,2% con 1.553)
La nómina muestra con estos datos que San Rafael se mantiene como el 4to productor de la Argentina de esta variedad.
En la última temporada se cosecharon 128.915 quintales de bonarda en San Rafael, lo que marca el 8,2% de la producción total de Mendoza en esta variedad.







