El próximo 18 de mayo se conmemorará el Día Internacional de los Museos y Mendoza celebrará la fecha con múltiples actividades culturales gratuitas en distintos espacios dependientes de la Subsecretaría de Cultura de la provincia.
La propuesta, impulsada a nivel mundial por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) desde 1977, busca poner en valor el rol de los museos como espacios de intercambio cultural, construcción de conocimiento y promoción del diálogo entre las comunidades.
Este año, el lema elegido es “Museos uniendo un mundo dividido”, una consigna que invita a reflexionar sobre el papel de estas instituciones como puentes frente a las divisiones sociales, culturales y geopolíticas.
Entre los espacios que participarán de la celebración se encuentran el Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú-Casa de Fader, el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Juan Cornelio Moyano, el Museo Carlos Alonso-Mansión Stoppel, el Espacio Contemporáneo de Arte Eliana Molinelli, el Espacio de Fotografía Máximo Arias y los Espacios Contemporáneos de Arte de distintos puntos de la provincia.
En San Rafael, las actividades se desarrollarán en el Museo Contemporáneo de Arte Sur – Enrique Sobisch, ubicado en avenida Libertador y Mitre, con horarios de visita de 8.30 a 13 y de 17 a 21.
PAISAJES Y PRESENCIAS
Allí podrá recorrerse la muestra “Paisajes y presencias”, integrada por obras de los artistas Sonia Zajic y Osvaldo Oliva en pintura, junto a trabajos fotográficos de Bárbara Laciar.
La exposición reúne distintas miradas provenientes del sur mendocino y propone un recorrido sensible sobre los vínculos entre paisaje y presencia, entendidos como dimensiones atravesadas por la memoria, las experiencias y las formas de habitar el territorio.
A través de diferentes lenguajes visuales, la propuesta invita a reflexionar sobre el entorno no solo como un espacio físico, sino también como un territorio cargado de significados, emociones y proyecciones colectivas.
Desde el colectivo de artistas del Sur explicaron que la muestra construye “un campo de resonancias donde la presencia adopta diversas formas: cuerpo, rastro, memoria y proyección”, transformando al paisaje en un espacio vivo y profundamente vinculado a las historias y experiencias de quienes lo habitan.







