Sanrafaelino vivió el “ciclón bomba” que azotó EEUU

Con frío extremo y nevadas récord, un «ciclón bomba» azotó ayer el este de Estados Unidos. Se trata de una de las tormentas invernales más poderosas de la historia moderna, que provocó grandes nevadas con ráfagas de hasta 130 Km/h.
El particular fenómeno meteorológico extremo, con temperaturas glaciales, paralizó la costa oriental estadounidense, hubo miles de vuelos cancelados, escuelas cerradas y hasta el Senado canceló sus sesiones por el resto de la semana.
El sanrafaelino Pablo Alonso, quien se encuentra vacacionando en la zona, comentó a nuestro diario que “la tormenta fue muy fuerte. Desde el jueves en la mañana que me levanté estaba todo blanco y era mucha la nieve. A partir de las 9 empezó a sentirse con más fuerza la tormenta. Caía muchísima nieve que se acumuló en muy poco tiempo y lo que era muy fuerte eran las ráfagas de viento, que soplaba y hacía remolinos en la calle”.
Añadió que “yo estoy en Brooklyn en este momento y acá trabajaron muy rápido, porque ni bien estaba terminando la intensidad de la tormenta, ya las máquinas estaban trabajando para despejar al menos las principales avenidas. No obstante, escuché en las noticias que se necesitaban voluntarios para despejar otras zonas, como Long Island, porque la nieve acumulada era muchísima”.
Comentó que la ciudad está bien preparada y que la población sabe cómo manejarse ante fenómenos climáticos, ya que hay campañas que informan permanentemente. “En este momento hacen -12° C, con una sensación térmica de -20° C, pero sólo han suspendido un día las clases, lo que me llamó la atención. Mientras caía esta tormenta no circulaba nadie, sumado a que el transporte público y los vuelos fueron cancelados en su mayoría. El frío dicen en las noticias que permanecerá y tanta nieve caída, con las temperaturas que hay, se transformará en hielo y eso es lo más preocupante. Uno mira por la ventana y no se ve ni un alma, además que está todo cubierto por la nieve y no se ven colores en el calle”.

Ciclón bomba
Se considera «ciclón bomba» a un proceso conocido como «bombogénesis». El término científico describe una tormenta que súbitamente cobra mucha más fuerza después de una caída rápida en la presión atmosférica. El «ciclón bomba» se produce cuando la presión central de un huracán cae 24 milibares o más en 24 horas, provocando furiosos vientos, que pueden generar rápidamente inundaciones costeras. En este caso, la presión central bajó 53 milibares en 21 horas (y 59 milibares en 24 horas), lo que la coloca en el escalón más alto de las tormentas más explosivas de la costa este jamás observadas y tal vez incluso al tope.
Lamentablemente la ola de frío polar que azota Estados Unidos ha dejado hasta el momento al menos 17 muertos en los estados afectados, además de miles de vuelos cancelados o aplazados, según informaron los medios estadounidenses.