Sanrafaelinos triunfaron en la 2ª etapa del circuito XK Race

El team llevó el nombre de “Nuevo Sol San Rafael”

En el Valle de Traslasierra, ubicado en la provincia de Córdoba, días atrás se llevó a cabo la 2ª etapa del XK Race The South American Eco Expedition Challenge.

La competencia deportiva en equipos, de gran exigencia porque combina distintas0 disciplinas deportivas, tuvo un destacado nivel y la participación de cuatro sanrafaelinos.

Nicolás Malano, Matías Gallardo, Franco Sabio y Fernando Martín fueron de la partida en la categoría «Desafío Pro» Mixtos-caballeros, obtenido la victoria.

El team, denominado «Nuevo Sol San Rafael», destacó en las disciplinas que tuvo la competencia. Vale resaltar que las carreras tan largas en equipo implican mucho esfuerzo personal y hacia los compañeros, pues uno puede estar bien y el otro muy mal, se debe cuidar cada detalle, confiando ciegamente en el otro y siempre estando más pendiente del otro que de uno mismo.

Diario San Rafael dialogó con uno de los protagonistas, Matías Gallardo, quien explicó que “en la carrera tenés muchos factores que llevan a que sea muy dura, como por ejemplo el desnivel, los kilómetros, el frío, el tiempo, la noche, entre otras cosas, para lo cual se exigen elementos obligatorios, como mochila de 25 o 30 litros, bolsa de dormir apta para bajas temperaturas, manta térmica, pantalones y campera impermeables, calzas largas, guantes, gorro buff, agua y mucha comida, casco con linterna, bicicleta, entre otras cosas”.

“La carrera fue situada en el centro de Nono, un pueblito ubicado sobre el camino de las Altas Cumbres. Nos entregaron varios mapas a escala de las zonas donde estaríamos y con los puestos de control (PC), donde debíamos ir tocando y registrando nuestro paso. Comenzó con 10 km de bike ya empezando a subir sierras por calles, luego dejamos las bike para emprender un trekking de 45 km en plena sierra, donde había mucho desnivel y senderos poco visibles. Las condiciones climáticas eran buenas, pero en lo más alto había mucho frío, el ritmo de carrera del equipo fue bueno”, destacó sobre el recorrido.

Además subrayó: “Logramos marcar varios PC en buen tiempo, en partes por buena orientación y navegación, y en otras por ir con otros equipos de punta, que exigían un mayor ritmo pero con buena navegación. Considero personalmente, y creo que mis compañeros también, que la parte más dura fue el último trayecto, ya que desde lo más alto debíamos emprender la vuelta a las bike, eran 9 km y ya atardecía, debimos ir por una senda muy poco visible y, de hecho, la perdimos varias veces, ya que se hizo de noche rápidamente. Nos ayudó que íbamos alrededor de cuatro equipos y cuando perdíamos el rumbo, todos salíamos a buscar la senda. Empecé a sentir el agotamiento y dolores puntuales en las rodillas, ya que desde las 10 de la mañana estábamos caminando”.

Asimismo explicó que “llegamos al fin a ‘la lejanía’, donde dejamos las bike y nos quedaban 8 km de vuelta al centro de Nono, donde debimos hacer un stop obligatorio de tres horas, las buenas decisiones y el buen ritmo nos dejó quintos en la general  y al llegar nos informan que estábamos penalizados con 30 minutos de recargo por no dejar las bicicletas bien atadas, lo cual nos llevó al 9°. En esta parada aprovechamos a recargar las mochilas, bañarnos y descansar una hora para luego emprender la segunda parte de 80 km de bike, con PC que tocaban otros pueblos. Salimos alrededor de las 2 de la madrugada”

“Con energías justas, los PC debíamos encontrarlos y sacar foto con una cámara digital, ya que está totalmente prohibido el uso de celulares. En estos 80 km nos fue un poco mejor porque la bici era nuestro fuerte, así y todo, alrededor de las 5 de la madrugada empezamos a sufrir mucho del frío, nuestras mochilas estaban escarchadas, manos y pies entumecidos, tuvimos varias paradas para abrigarnos y comer”, expresó.

Para finalizar, contó que “emprendimos 10 km de trekking alrededor de las 9 de la mañana, fue de tres horas, ya que no habían sendas y los PC estaban muy escondidos y las condiciones físicas tampoco favorecían. Volvimos a las bicis, que esta vez estaban muy bien atadas, y nos dirigimos a la zona de kayak, situada a aproximadamente 5 km. En el kayak sólo remaban dos integrantes y otros dos hacían un duro trekking, para compensar las tres horas de kayak que cruzaban todo el lago en un kayak doble de río”.

“Ya terminando salimos a hacer los últimos 15 km en bike sin cuerpo, con pura cabeza y corazón, logrando llegar séptimos en la general,  lo que nos depositó a culminar primeros en nuestra categoría y lo festejamos con mucha emoción”, concluyó Matías.