Se aproxima el juicio por jurados contra el policía alvearense acusado de matar a su esposa

De concretarse en tiempo y forma las etapas previas, el juicio por jurados populares en que se evaluará la conducta del policía alvearense Víctor Hugo Acuña, acusado de matar a su esposa, Lorena Segura (30), se realizaría en los próximos meses en las instalaciones del Centro de Congresos y Exposiciones Alfredo Bufano, de San Rafael.
Para hoy a las 10 de la mañana está prevista la reanudación de la audiencia preliminar donde la jueza María Eugenia Laigle seguirá analizando qué pruebas serán tenidas en cuenta a la hora de juzgar a Acuña. Esa instancia procesal comenzó a desarrollarse durante el mes de diciembre del año pasado y su continuidad fue postergándose debido a la afectación que produjo en el trabajo de los tribunales la pandemia de coronavirus y la consiguiente cuarentena. Hoy, Laigle volverá a encontrarse con los fiscales Fernando Castro (titular de la UFI de Alvear) y Pablo Peñasco (jefe de fiscales), el imputado y su defensa, para continuar con esa etapa procesal que, se estima, estaría concluida prontamente.
Una vez que ello ocurra, se pasará a la etapa del sorteo de jurados populares y, a posteriori, a la audiencia de selección de los mismos. Esto podría ocurrir a mediados o finales del mes de julio y, si todo sale como las autoridades judiciales esperan, a principios del mes de agosto comenzaría el cuarto juicio por jurados en la historia del Sur mendocino.

El hecho
En el inicio de la investigación del hecho, la fiscal Silvia Agüero halló una serie de indicios que le permitieron determinar que el auxiliar Acuña tuvo intenciones de matar a su cónyuge, en un hecho ocurrido en abril de 2018 en el complejo de departamentos en el que ambos residían en la ciudad de General Alvear.
Agüero tuvo por probado que Acuña tomó su arma reglamentaria y, ex profeso, disparó contra su esposa. El funcionario, en sede policial, había afirmado que la pistola se accionó accidentalmente durante un forcejeo que mantuvo con Segura cuando esta impidió que se quitara la vida de un disparo en la cabeza. Pero en la primera parte de la investigación surgieron pruebas que quitaron fuerza a la hipótesis del accidente. Así, y a 48 horas de haber matado a su esposa, Acuña fue imputado por el delito de “homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y por el vínculo” y trasladado a la penitenciaría de San Rafael. Allí permanece –y lo hará– hasta la realización del debate.
Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que la causa no se calificó como femicidio porque no se desprendieron, de testimonios ni pruebas, registros de que existió violencia de género, como así tampoco existen denuncias relacionadas a ese delito. No obstante, voceros oficiales de la Justicia señalaron que “las calificaciones pueden variar según el desarrollo de la investigación”.