“Declárese a la Flor de la Jarilla, Flor Provincial. Institúyese al 10 de noviembre como día de la Flor Provincial y a la segunda semana de ese mes de cada año, semana de la Flor Nativa de Mendoza”, dicen el artículo 1 y 2, respectivamente, de la ley 7.618. La normativa aprobada en 2006 también precisa que la Dirección de Recursos Naturales Renovables fomentará la radicación de esta planta emblemática en parques y paseos públicos, obras de defensa aluvional, forestaciones de rutas y otros.
Al respecto, Luciana Farina, a cargo del Área de Botánica del Museo de Historia Natural, dijo a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael que “este día tiene que ver con nuestra cultura y nuestro ambiente. Es la flor provincial porque es la planta nativa por excelencia de nuestro ambiente. De alguna forma nos representa. En esta época la jarilla está en flor, la floración es un poco corta. La flor que tiene la jarilla es fuerte y con un color muy vívido de esta región que es el monte”.
Añadió que “la jarilla es una planta, pero por su altura se la clasifica en diferentes estratos. Esa en particular es un arbusto porque tiene menos de 3 metros de altura. Es decir, puede llegar a alcanzar esta medida, de 1 a 3 metros de altura. Es bastante leñoso, es más bien duro, casi que no desarrolla espinas y los ejemplares tienen hojas muy pequeñas, con adaptaciones propias del clima desértico nuestro. Se dice que el tamaño de la hoja es para evitar la excesiva pérdida de agua”.
La experta explicó que “es muy difícil realizar un cultivo de la jarilla. En este caso, depende mucho de las cualidades del suelo. Acá en la ciudad, recordemos que estamos en un oasis y las plantas que traemos a un ambiente modificado por el hombre sufren ciertas consecuencias. Cuando uno las introduce en estas zonas, el haber generado una cierta modificación en nuestro ecosistema hace difícil cultivar las plantas”.
Asimismo, explicó que “también tiene cualidades medicinales, el ciclo de vida es medio, no tan largo como un árbol. Es una planta añosa, porque tiene gran parte de tejido muerto como de tronco, eso la hace ser una planta que puede resistir por mucho tiempo. Hay ejemplares que sobrepasan los 30 o 40 años y si no se modifica el ambiente, la planta persiste por mucho tiempo”.







