Se cumplen 21 años sin ferrocarriles

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“El Sanrafaelino” en uno de sus viajes a Buenos Aires|

Hace más de dos décadas se suspendía la totalidad de los servicios interurbanos y larga distancia.  

El 10 de marzo de 1993 se produjo un hito fundamental en la historia del transporte ferroviario en nuestro país, pero lamentablemente no fue para bien. Hace 21 años se firmaba el «certificado de defunción» de los trenes de larga distancia en Argentina.

A partir de ese día la empresa estatal (ya en proceso de liquidación) Ferrocarriles Argentinos dejaba de correr los servicios y generaba el aislamiento de cientos de pueblos que dependían de los trenes interurbanos como medio de vida. Desde entonces empezaron a llenarse de óxido los rieles y las ilusiones de cientos de pueblos.

El tren de Mendoza a Buenos Aires salió por última vez de nuestra provincia el 7 de marzo de 1993 con destino a Retiro. Ese fue el último viaje de un servicio de pasajeros que vio sacudir los pañuelos del adiós de los que se quedaban y el movimiento de las manos a través de las ventanillas del bólido de hierro de los que se iban.

La historia en San Rafael cuenta que los trenes ya no pasaban hacía tiempo, ya que desde mediados de 1992 “El Sanrafaelino» no corría por estos lares. El servicio de Retiro- Junín- San Rafael había sido historia hacía varios meses, y el 10 de marzo de 1993 fue el fin.

El certificado de defunción para «El Sanrafaelino» lo firmó el presidente Carlos Menem en enero de 1990, con el Decreto 44/1990 para “la supresión de servicios de trenes de pasajeros

interurbanos», donde se planeaba suprimir el servicio «573/574, El Sanrafaelino Retiro-San Rafael, con 2 frecuencias semanales».

A pesar de la resistencia de los sectores ferroviarios, el último día del mes de julio de 1992 se determinó que el tren a nuestra ciudad ya no iba a correr.

“El Cóndor», «El Sanrafaelino», «El Sanjuanino» y “El Libertador» fueron algunos de los servicios que se suprimieron aquella fatídica fecha para el ferrocarril local.

La misma suerte corrió el 237-6238, carga con coche de Monte Comán a Lencinas. Los montecomaninos pudieron «aguantar» con los servicios hasta mediados 1994, cuando el Ferrocarril San Martín pasó a manos privadas.

Tras eso vinieron desmantelamiento de infraestructura, desaparición de material rodante, y hasta de vías. Un proceso que llevó casi al desguace a la red ferroviaria.

Desde mediados de los 90´s se lanzaron cientos de planes para la vuelta del tren tanto a Mendoza como a San Rafael. La recuperación del ramal de Malargüe a Bahía Blanca para cargas, volver a correr un ramal de media distancia de San Rafael a Mendoza, la vuelta de los viajes a Buenos Aires, el tren del Paso Pehuenche, trenes turísticos, la recuperación del Tren Trasandino, entre otras, son algunas de las ideas que sonaron y que todavía hoy permanecen en espera.

La salida de la empresa América Latina Logística (ex concesionaria) es un aliciente, pero hasta ahora el proyecto más cercano para ver rodar trenes por Mendoza es la recuperación del Belgrano Cargas desde Palmira, que ya ha tenido algunas corridas experimentales.

Los defensores del ferrocarril sueñan con verlo nuevamente sacarle lustre a los rieles, volver a ver los pañuelos agitándose por las ventanillas y sentir el calor de los abrazos del reencuentro en la estación. Pasaron 21 años, pero hay muchos que aún escuchan el silbido del tren cada vez que ven la estación y los rieles.