Así como ya ha ocurrido con la carne y con otros alimentos, se espera que antes de fin de año haya aumentos en frutas y verduras. Sobre ello, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el titular de la Unión Frutihortícola Argentina, Omar Carrasco, quien advirtió que para algunos productores es tan grave la situación que están a riesgo de fundirse.
Explicó que están un poco “raros los mercados”, porque las ventas están muy caídas y este sector no es como el caso de la carne ya que si un aumento se establece, la misma deja de sacarse, manejando el precio y la inflación la oferta y la demanda. “Momentáneamente, tenemos precios bastante bajos porque tenemos producción en precio dólar y venta en pesos, estando las ventas muy frenadas. Tenemos varios artículos que los precios que tienen, comparándolos con el mes pasado, están iguales o menores. No han tenido un impacto grande y para las fiestas de fin de año, hay que ver cómo se manifiestan los mercados, porque como van, no tienden a subir mucho”, señaló y aclaró que puede haber diferencias con artículos que vienen de otros países, como la banana, el ananá, el kiwi o la palta, ya que llegan a precio dólar y el valor en la góndola se maneja de acuerdo a cómo se mueva la mercadería.
“El productor está pasando por una situación bastante dura, porque tiene problemas de inflación en dólares y en pesos y la mayoría de los insumos son en dólares. Después tiene que vender en pesos y financiado, entonces hay muchos que están por llegar a fundirse. Se puede ver que en la mayoría de las chacras, de las producciones, las máquinas que tiene, los tractores que tienen son de hace 20 o 30 años atrás, y algunos de los años 70. Hay un retraso en todo lo que es tecnología para poder producir mejor y trabajar mejor, lo que obedece a que los números no están dando”, advirtió y agregó que si bien el Gobierno quiere poner precios cuidados, el de la fruta y la verdura es un mercado en el que no los podrá poner. “Siempre lo han querido hacer, pero no han podido porque hoy estamos en una primicia de cereza, durazno, damasco, ciruela y dentro de 20 días o un mes, se van a caer. Entonces si se pone un precio tope, va a perjudicar al consumidor”, sostuvo.
Se requiere que el verdulero “se maneje con la dinámica de los mercados”, que si baja una mercadería, él también la baje porque cuando la mercadería sube, el verdulero la sube automáticamente, pero no cuando baja. Más allá de ello, el comerciante tiene muchas pérdidas. Como ejemplo, puede decirse que cuando 20 personas entran a una verdulería y prueban algunas cerezas, al final del día el verdulero perdió un kilo de cerezas, que es la ganancia que tendría de la venta del cajón.







