Una movilización por los 230 despidos que cortó la autopista Panamericana a la altura del acceso al Complejo Atucha Zárate deja al descubierto que la decisión de la Comisión Nacional de Energía Atómica ha sido paralizar la obra del reactor CAREM.
La protesta, que contó con personal de ATE, UOCRA, Luz y Fuerza y UECARA, generó un kilómetro de cola de vehículos en ambos sentidos.
Julio González de UOCRA Zárate confirmó que la protesta es en torno de un proyecto que estaba pronto a finalizar, y que se enmarca en el ataque ideológico del gobierno a la ciencia nacional.
«Repudiamos los despidos. No podemos permitir que sigan destruyendo empleos y derechos conquistados con lucha. Esto no es un ataque a ellos, es un ataque a toda la clase trabajadora», advirtió la diputada provincial por Campana, Soledad Alonso.
- El diputado nacional por Mendoza Julio Cobos, junto a otros legisladores radicales, presentó un proyecto para que el Gobierno Nacional dé información «precisa y detallada» sobre el freno de los trabajos realizados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Solicitó que el Ejecutivo informe si esa detención es permanente o si hay un plazo determinado para reanudar las tareas «dada la importancia estratégica» de las mismas.
«El CAREM es el primer reactor nuclear de potencia íntegramente diseñado y construido en Argentina, a través del cual nuestro país reafirma su capacidad para el desarrollo y puesta en marcha de centrales nucleares», describió Cobos.
Por otra parte, destacó que «la construcción del reactor nuclear de investigación RA-10 está siendo desarrollada íntegramente en Argentina por la Comisión Nacional de Energía Atómica e INVAP (empresa argentina de alta tecnología situada en Río Negro)».
Esta etapa del conflicto se inició en abril cuando la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) reclamaba una deuda equivalente a unos 9 millones de dólares por la construcción de los reactores CAREM y RA-10, según le notificó a la Secretaria de Energía.
La titular del organismo nuclear, Adriana Serquis, lo admitió públicamente.
El reactor RA-10 es un proyecto que esta prácticamente terminado y que fuentes del sector nuclear creen que el gobierno no dejará sin fondos.
Pero la perspectiva para el CAREM es otra: las cifras estimadas para la concreción del proyecto chocan de frente con el objetivo de superávit fiscal primario del Ministerio de Economía conducido por Luis Caputo.
La advertencia fue que habría un inminente corte de servicios en centros atómicos y parada de obra en los proyectos CAREM, RA-10 y el plan de medicina nuclear por un corte de pagos desde diciembre de 2023.
La CNEA advirtió que el corte había derivado en problemas financieros «en los pequeños proveedores de servicios en los centros atómicos y regionales, como también en los constructores de nuestras principales obras estratégicas» y que era inminente un corte de obra en CAREM y RA-10.
Ninguno de los trabajadores son empleados de CNEA; la mayoría son empleados de Masoero y Asociados, empresa contratada por Nucleoeléctrica Argentina, la empresa operadora de las centrales nucleares y actualmente el contratista principal en la obra del reactor.
El tema no sólo no se arregló sino que se complicó.
Inclusive, la paralización de la obra del CAREM chocó de frente con la promoción del proyecto que realizara el secretario de Estrategia Nacional, el ex brigadier Jorge Jesús Antelo, en una cumbre mundial de energía nuclear en Bélgica organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Fuente: El Economista.







