El lunes 19 y martes 20, docentes junto a directivos evaluaron los resultados de los operativos de evaluación nacional Aprender, las tres mediciones 2022 del Censo de Fluidez Lectora y la asistencia de los alumnos.
Con el propósito de lograr la mejora continua en la equidad y la calidad educativa, estas jornadas contemplaron el diseño de acuerdos institucionales, acciones y estrategias a implementar en el ciclo lectivo 2023 y la obtención de indicadores de procesos, como así también de resultados alineados al Proyecto Educativo Institucional (PEI), y a las debilidades o fortalezas evidenciadas en los informes recibidos de la Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa, de la Dirección General de Escuelas.
«El objetivo de estas jornadas ha sido realizar un análisis del ciclo lectivo 2022. Especialmente, se trabajó con los datos de Fluidez Lectora, el operativo Aprender y los acuerdos, revisiones y otros planteamientos para el 2023», señaló Lucía Arrouzet, supervisora de la sección 55 de la Regional Sur de la DGE, en FM Vos 94.5.
«Nuestra meta es mejorar la calidad educativa y lograr una equidad, brindándole a cada uno de los alumnos las herramientas necesarias, según sus necesidades. Siempre teniendo en cuenta el diseño cuadricular provincial», añadió.
«Los relevamientos de asistencia y el Censo de Fluidez Lectora son a nivel provincial. El operativo Aprender es una evaluación a nivel nacional», diferenció Arrouzet.
Luego, brindó algunos detalles sobre los resultados de las evaluaciones antes mencionadas. «A dos años de la pandemia te puedo decir que la misma afectó muchísimo en cuanto a la calidad de los aprendizajes. Por eso, se plantean muchas estrategias para que haya una igualdad de oportunidades para todos los chicos. Los resultados de los operativos Aprender, en mi sección fueron bastantes buenos. No es un porcentaje elevado el de los alumnos que se encuentran en un nivel crítico», precisó la supervisora.
«Los efectos colaterales de la pandemia han sido muy importantes. En el 2020 había chicos que debían empezar con el proceso de alfabetización en primer grado, y por esto lo hicieron en tercero, puesto que en el 2021 la asistencia no fue permanente y trabajamos con burbujas. Recién en el 2022 pudimos reunir a todos los niños en un aula», agregó Lucía Arrouzet.
«Cada uno hizo lo que pudo de acuerdo a sus posibilidades. El trabajo de las familias, tanto en el 2020 como en el 2021, fue de un gran compromiso. Hay que remontar a estos años con nuevas estrategias. Desde el gobierno provincial se implementó el programa de Fortalecimiento a la Trayectoria, para que los chicos que se encontraban en estado crítico pudieran concurrir a las escuelas dos horas más. Todo esto más los trabajos de albafetización y de Fluidez Lectora, nos llevaron a un nivel de promoción normal», cerró.







