Mendoza es un caso asombroso y de estudio en todo el planeta, ya que en nuestra provincia se producen las tormentas graniceras más severas en el mundo y las llamadas “superceldas” se llevan toda la atención de los investigadores de la temática.
El fenómeno registra tormentas de gran intensidad, que aparecen, crecen y precipitan muy rápido, entre 30 o 40 minutos.
Además, la temporada más compleja de tormentas se da en el marco de la cosecha agrícola, las cuales causan mucho daño.
Los números que manejan los pilotos y radaristas de la Lucha Antigranizo, en la provincia se dan unas 87 tormentas severas por temporada.
En lo que respecta al sur provincial, el promedio de llega a 75 tormentas severas por año, lo que marca un importante número en la región.
Entre septiembre y abril, Mendoza registra un promedio de entre 5600 y 7000 células de tormentas en el territorio provincial.
Sin dudas se trata de un número impactante, aunque afortunadamente, sólo un 11% de ellas –unas 600- ocurren sobre los tres oasis productivos que tiene el territorio mendocino.
Desde hace décadas, las tormentas graniceras representan una seria amenaza para la economía local. La vid es el cultivo más afectado porque representa el 50% de la superficie cultivada en Mendoza y el 50% restante se compone de frutas, verduras y hortalizas.
TIPOS DE TORMENTAS
Hay varios tipos de tormentas uni, multi y súper celulares. Estas dos últimas pueden configurar un sistema convectivo.
La tormenta unicelular es de una única celda y habitualmente de corta duración, la “multicelular” está compuesta por varias celdas que interactúan entre sí. La duración de cada una oscila entre 30 y 40 minutos
Las super células, se caracterizan por la rotación de corrientes ascendentes, duran más de una hora y recorren muchos kilómetros.
Además, los sistemas mesoscalares son un área continua de precipitación con una extensión de 100 kilómetros y con movimiento en alguna dirección.







