El principal comandante de Estados Unidos en América Latina se reunió el viernes con líderes militares cubanos en un “breve intercambio sobre asuntos de seguridad operativa” cerca de la base naval de Washington en la bahía de Guantánamo, en Cuba, el más reciente funcionario estadounidense en visitar la nación insular mientras el presidente Donald Trump incrementa la presión sobre la dictadura castrista
Trump ha advertido que Cuba “es la siguiente” después de que fuerzas militares estadounidenses capturaran al mandatario venezolano Nicolás Maduro en una incursión en enero. En los últimos meses, el gobierno de Trump ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla, ha mantenido buques de guerra en el mar Caribe y ha acusado al expresidente cubano Raúl Castro de cargos federales.
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, se reunió con Roberto Legrá Sotolongo, general de cuerpo del Ejército y viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y otros funcionarios militares cubanos.
Las FAR indicaron en un comunicado que “ambas delegaciones valoran de positivo el encuentro donde se abordaron temas vinculados con la seguridad en torno al perímetro divisorio del enclave militar y… (estuvieron) de acuerdo (en) mantener comunicación entre ambos mandos militares”.
Altos asesores de Trump, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el director de la CIA, John Ratcliffe, también se han reunido con funcionarios cubanos para explorar posibles mejoras en las relaciones. Pero la parte de Estados Unidos salió insatisfecha de esas conversaciones, lo que derivó en más sanciones contra el gobierno de la isla.
Además de la reunión, Donovan también evaluó la seguridad de la base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo, y conversó sobre la “seguridad de los militares y sus familias, y la preparación operativa con funcionarios de la base”, informó el Comando Sur del ejército de Estados Unidos en una publicación en la red social X.
Washington aún mantiene la base en la bahía de Guantánamo pese a décadas de fricciones con los gobernantes socialistas de Cuba, a quienes Trump quiere sacar del poder.
El ejército estadounidense cuenta con un puñado de buques de la Armada —incluido al menos un buque de asalto anfibio— en el Caribe, una fuerza mucho menor que la que estaba presente en el momento de la incursión para capturar a Maduro.
El Pentágono anunció el viernes que una nueva unidad de 1.300 marineros e infantes de Marina reemplazaría a la 22da Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina, desplegada en la región el verano pasado.







