La crisis económica nacional, marcada por la caída del consumo, el aumento de costos y la falta de crédito, se refleja cada vez con más fuerza en San Rafael. Los carteles de «se vende fondo de comercio», aparecen cada vez con más asiduidad.
En las últimas semanas, se multiplicaron las publicaciones de fondos de comercio en venta, una postal que ya se repite en distintos rincones del departamento y que evidencia el impacto directo de la recesión en el comercio local.
El panorama se inscribe en una tendencia que atraviesa a todo el país. Según la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, en el último año cerraron 16.000 kioscos de barrio, reduciendo la cantidad de establecimientos formales de 112.000 a 96.000.
A ese dato se suma el del Centro de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires, que alertó que en los últimos 18 meses bajaron la persiana 14.000 panaderías.
En paralelo, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios informó que en la Ciudad de Buenos Aires los locales vacíos aumentaron un 40% respecto del año pasado.
“Estamos viviendo una catarata de cierres. No hay consumo, no hay actividad”, advirtió recientemente Salvador Femenia, dirigente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
EN SAN RAFAEL
En San Rafael la situación no es distinta. Solo en el centro y sus alrededores Diario San Rafael en las últimas dos semanas al menos una veintena de fondos de comercio en venta.
Las ofertas se difunden tanto en inmobiliarias como en plataformas digitales y abarcan rubros de lo más variados: desde cervecerías, zapaterías e indumentaria masculina y femenina, hasta hostels, bares, supermercados, panaderías, dietéticas, marroquinerías, despensas, minimarkets, carnicerías, fiambrerías, kioscos, locales de comida rápida y Rapipago.
El fenómeno refleja la profundidad de una crisis que golpea de lleno a los pequeños y medianos comercios, sin distinción de rubro, y que convierte al “se vende fondo de comercio” en un cartel cada vez más común en las vidrieras sanrafaelinas.







