Se viene una semana con la ley 7.722 en la mira

Hasta hace bien poco, la ley 7.722 (llamada “antiminera metalífera”) parecía intocable. Desde su sanción en 2007 y con su ratificación como constitucional hace poco más de cuatro años por parte de la Corte de Justicia provincial, era una de las normas que, aunque polémica, se mantenía incólume frente a las críticas de los sectores que pretenden explotar esa actividad en Mendoza.
En sus orígenes la norma contó con un masivo apoyo popular y, con la defensa del agua y el ambiente como estandarte, sus impulsores lograron que durante 12 años la actividad extractiva de metales fuera nula en nuestra geografía.
Desde su sanción, sin embargo, la ley ha sido criticada por los empresarios que pretenden llevar adelante esa actividad y por algunos sectores políticos que entienden que la minería metalífera debe convertirse en la nueva pata de la matriz productiva provincial para así generar los recursos que se han perdido en actividades tradicionales como la agricultura. Quienes defienden la letra legal, en tanto, sostienen que las mentadas ganancias y los puestos de trabajo a generar son insignificantes –y en favor de unos pocos privados– frente a la afectación que dicha actividad podría generar en el ecosistema mendocino. Así las cosas, en 12 años las posiciones se habían mantenido casi inamovibles entre quienes están a favor y en contra de la ley.
No obstante, en los últimos meses la definición política de la cuestión –que, en definitiva, es la que decide– parece ir a favor de la modificación de la 7.722. De hecho, la administración del gobernador Alfredo Cornejo y los proyectos de los peronistas Juan Agulles y Alejandro Abraham han ido en ese sentido y, según se afirma en las cercanías de la Legislatura, la semana que viene podría ser clave para que la ley sea modificada.
Lo que aún no se observa con claridad es la actitud que tomaran quienes desde 2007 enarbolan la bandera regulatoria y si su voz –siempre militante– se hará escuchar o no entre los legisladores. Sea cual sea la definición, la semana que se inicia mañana promete ser histórica.